Como narrador y director de cine, McKay no tiene nada que aportar sobre los temas que está explorando, y ni siquiera debió intentar abordarlos. Es un derroche de tiempo y talento.
El terror que aquí se muestra está tan bien escenificado que podrás ignorar las carencias de la película y entregarte a los escalofríos sin ningún problema.
Una secuela más grande, más extraña y más sangrienta. Al verla, se tiene la sensación de estar ante algo novedoso, y esa es una experiencia difícil de igualar.
Lo que comienza como una comedia romántica extravagante se convierte en algo mucho más perturbador y extraño. Cuando el guion intenta ofrecer respuestas a algunos de sus múltiples misterios, resulta insuficiente.
Su lado bueno: es un experimento realmente extraño, de los que justifican el 'ver para creer'. Su lado malo: una total y absoluta pérdida de tiempo que deliberadamente juega con el espectador.
A pesar de lo mucho que disfruté, también me dejó con ganas de más. Es una experiencia culinaria que justifica el precio de la entrada, especialmente por la inquietante interpretación de Fiennes.
Si aceptas el esquema que July ha planteado, te darás cuenta de que la directora te ha estado engañando desde el principio y que al final es gratificante.
Johnson ha creado una película que es a la vez un homenaje a las historias de misterio y una comedia alocada y divertida que sorprende justo cuando crees que lo has entendido todo. Una auténtica pasada.
Michael Sarnoski es un cineasta superior a John Krasinski. Contra todo pronóstico, esta entrega se perfila como la mejor de la serie. Es verdaderamente maravilloso ser sorprendido.
Logra captar el terror que rodeó a los atentados y las muertes que se produjeron. Ojalá hubiera renunciado a las estrellas invitadas y hubiera tenido la suficiente confianza para contar la historia por sí mismo.
El enfoque de la serie como una película dividida en 8 capítulos afecta su ritmo, sin embargo, resulta imposible no sentirse cautivado por estos personajes defectuosos y el impacto negativo que causan a su alrededor.
Es un regalo para pasar el tiempo, aunque tarda demasiado tiempo en encontrar el tono y llegar al lugar al que nos quiere llevar. No obstante, no te importará (casi en su mayor parte) realizar esta aventura.