Michael Sarnoski es un cineasta superior a John Krasinski. Contra todo pronóstico, esta entrega se perfila como la mejor de la serie. Es verdaderamente maravilloso ser sorprendido.
Logra captar el terror que rodeó a los atentados y las muertes que se produjeron. Ojalá hubiera renunciado a las estrellas invitadas y hubiera tenido la suficiente confianza para contar la historia por sí mismo.
El enfoque de la serie como una película dividida en 8 capítulos afecta su ritmo, sin embargo, resulta imposible no sentirse cautivado por estos personajes defectuosos y el impacto negativo que causan a su alrededor.
Un homenaje a la pérdida de Boseman y su legado. La carga emocional supera lo físico y, a pesar de sus imperfecciones, su profundidad emocional resulta poderosa y sincera.
Los que busquen una película de terror emotiva y atmosférica, con un puñado de momentos perturbadores, probablemente encontrarán mucho con lo que deleitarse.
Una historia compleja con múltiples hilos aparentemente sueltos. Al profundizar en ella, descubrimos cómo cada elemento se conecta, formando un entramado mucho más intrincado y fascinante.
La adaptación se siente artificial y no refleja la esencia melancólica y oscura de las obras de Poe. Su tono es un defecto significativo, ya que no logra generar el miedo esperado ni ofrece el entretenimiento que debería.
Hay adaptaciones de Stephen King de todos los estilos. 'The Outsider' destaca entre ellas al captar la esencia de lo que hace que la imaginación de King resulte tan aterradora.
Una película sobre posesiones demoníacas que plantea si sería aterrador ver a una persona poseída atrapada en un mundo similar a 'The Sims'. Sin embargo, Blomkamp no logra generar ningún tipo de miedo.
Es lamentable que el entorno creado en torno a este asombroso monstruo carezca de interés. La batalla final entre los kaijus no debería resultar tan monótona.
'The Matrix Resurrections' toma su gran presupuesto y se desmadra con él. Y aunque hay más de un tropiezo, cualquier superproducción moderna que no tenga miedo de subvertir las expectativas es digna de celebrarse.
La historia de Clark en su evolución hacia St. Vincent resulta cautivadora, aunque las constantes interrupciones por chistes y anécdotas le restan profundidad, dando la sensación de ser más adecuada para un formato televisivo.
La baja calidad del CGI no logra arruinar 'Prey', pero complica lo que había sido un gran éxito, posiblemente la mejor entrega de 'Predator' desde la película original.
A medida que avanza el misterio, la trama se vuelve más compleja. El guion de Joy se siente torpe y confuso, lo que le resta fuerza. Es una lástima, ya que estuvo a un paso de convertirse en un gran éxito.
Una de las mejores películas del año. Dura 140 minutos pero se siente muy ágil. Aster demuestra ser un verdadero experto no solo en el horror, sino también en crear un ritmo envolvente.
La comedia carece de profundidad y el drama resulta seco, lo que impide construir una imagen atractiva. Si buscas algo mejor, te sugiero ignorar 'Paint' y disfrutar de los antiguos vídeos de Bob Ross en YouTube. Te lo agradecerás.