Puede que no sea la mejor película de su género, pero desde luego sí que es la más desenfadada y delirante. Sus dos horas de duración se pasan volando.
La trama existencial de 'The Lobster' es completamente demencial. La premisa no debería funcionar en absoluto, pero lo logra de una manera maravillosa.
La película está tan adornada de clichés, que demuestra que Tolstoi estaba completamente equivocado cuando escribía que cada familia desgraciada era desgraciada a su propia manera.
Cuando Levi aparece, la película adquiere una nueva dimensión. En esencia, es como si fueran dos películas en una: una protagonizada por Levi y otra por Strong. Disfruté mucho de la primera, mientras que me aburrí con la segunda.
Es un melodrama que aborda la intensa lucha por la custodia de un hijo, ofreciendo una experiencia emocional excesiva. La historia carece de sutilezas, resulta pesada en su desarrollo y se siente demasiado predecible.
'The Vatican Tapes' se presenta como una recopilación de los momentos más notorios de la temática del exorcismo, interpretados por un grupo poco sofisticado que no logra aportar nada novedoso.
Iba a iniciar con una reflexión sobre cómo cada generación tiene su adaptación de Godzilla. Sin embargo, no vale la pena. Simplemente, no es una buena película. En realidad, es especialmente mala.
'The Meg' no es tan impresionante como esperaba. Aunque los efectos especiales son solo regulares, la película resulta ser increíblemente entretenida de una forma absurda y romántica.
Un cuento de buenas noches inofensivo. Aquellos padres que esperen encontrar una versión moderna de 'E.T' para disfrutar con sus pequeños podrían sentirse algo desilusionados.
¿Es ridícula en ocasiones? Sin duda. Sin embargo, logra interactuar con el público de la mejor manera posible, como es de esperar en una película de serie B. Algunos se reirán en lugar de asustarse, pero al final, cumple con sus expectativas.
Salirse del cine con la sensación de estar flotando es algo poco frecuente. Sin embargo, cuando se experimenta, renueva la creencia en la magia del séptimo arte. 'La La Land' logra esa sensación excepcional, convirtiéndose en una de esas joyas cinematográficas.
Aunque sus irregulares ritmos puedan no ser del agrado de todos, presenta algo excepcional en el cine contemporáneo: una vivencia auténticamente original que nutre tanto la mente como el alma.