El debut de Geoghegan presenta sustos efectivos que superan los clichés del pasado. Su atmósfera aterradora te mantendrá tenso hasta llegar a un final algo predecible.
Las delirantes y espeluznantes escenas del nuevo 'Evil Dead' me llegaron, y van más allá que cualquier otra película comercial que me pueda venir a la cabeza.
Una comedia ligera y agradable sobre la pérdida, la pena, el amor y los lazos irrompibles entre padres e hijos. 'Dean' se siente más como un boceto que como un retrato completo, en parte porque la actuación de Martin no logra alcanzar la profundidad necesaria.
Shuts construye una insidiosa atmósfera de horror con el mismo naturalismo nervioso que el John Cassavetes tardío imprimió en películas como 'A Woman Under the Influence'.
Es la clase de película que te brinda la respuesta ideal para cuando tu madre o tu abuela te preguntan: ¿Qué podría ver con las chicas después de nuestra partida semanal de canasta?
Puede que no sea la mejor película de su género, pero desde luego sí que es la más desenfadada y delirante. Sus dos horas de duración se pasan volando.
La trama existencial de 'The Lobster' es completamente demencial. La premisa no debería funcionar en absoluto, pero lo logra de una manera maravillosa.
La película está tan adornada de clichés, que demuestra que Tolstoi estaba completamente equivocado cuando escribía que cada familia desgraciada era desgraciada a su propia manera.
Cuando Levi aparece, la película adquiere una nueva dimensión. En esencia, es como si fueran dos películas en una: una protagonizada por Levi y otra por Strong. Disfruté mucho de la primera, mientras que me aburrí con la segunda.
Es un melodrama que aborda la intensa lucha por la custodia de un hijo, ofreciendo una experiencia emocional excesiva. La historia carece de sutilezas, resulta pesada en su desarrollo y se siente demasiado predecible.