Un thriller tenso y con buen ritmo, complementado por las sobresalientes actuaciones de una pareja de jóvenes actores que prometen un futuro brillante.
La película explora el territorio de la comedia de zombis de manera inteligente e inspirada, pero no logra mantener esa misma habilidad en su desarrollo final.
Hacia la segunda mitad, se convierte en una película diferente, y no significa que mejor el viaje hasta el final es largo, y no vale necesariamente la pena.
Confusa. No alcanza la calidad de las comedias que sirvieron de inspiración, y nunca logra ser tan divertida. Además, rara vez consigue crear el ambiente de suspense e inquietud que busca.
La película del director Gil Kenan logra equilibrar lo antiguo y lo nuevo de una manera más efectiva que su antecesora, 'Ghostbusters: Afterlife'. Sus elementos nostálgicos se integran con frescura, brindando una experiencia que respeta el legado original mientras atrae a nuevas audiencias.
Chu es el único que logra ofrecer una grandiosa 'extravaganza' de música y danza de manera que no se pierde en ella, gracias a su maravilloso sentido del ritmo y la perspectiva, que nos mantiene cautivados y enfocados en el torbellino de la narrativa.
Harry Potter se entrelaza con Descendants y tiene un toque de Romeo y Julieta. La historia está repleta de elementos, lo que la hace un poco abrumadora.
Amy Adams se muestra lista para afrontar los desafíos físicos y emocionales que presenta esta sátira inquietantemente cómica. Aunque hay momentos de inspiración, la película tiende a ser más contundente y superficial.
Lo que le otorga su poder emocional es que se presenta como una cápsula del tiempo repleta de nostalgia, un breve instante de alegría contagiosa. Las bebidas son gratuitas, y la diversión bajo el sol es irresistible. ¿Quién no desearía ser parte de ello?