Un thriller clásico que no ofrece nada novedoso y carece de un mensaje significativo. Ya no se producen películas de este tipo, pero siendo sinceros, es preferible que así sea.
Como un buen cuchillo de carnicero, es consistente, sólida y aguda - un efectivo equipo entre director y estrella que ojalá sera la primera de una nueva saga cinematográfica.
Con pocos diálogos y una gran expresividad física y emocional, Cole logra mantener la atención del espectador, incluso en las escenas más desagradables.
'Iron Fist' aporta un toque interesante a la vida diaria de los Defensores del Universo Marvel, aunque se siente falta de un mayor encanto en las escenas de kung fu que el productor Buck decide mostrar.
Ahora Jack parece más una figura rutinaria que un ser humano. Su historia, aunque aborde el mismo terreno que la original de 2003, carece de la chispa y el espíritu que caracterizaban a esa película.
Demasiado larga y demasiado ensimismada en sus numerosas artimañas para darse cuenta de que pierde el norte. Pero Jack coge el timón y corrige el rumbo, ayudado por el talento de Verbinski para la comedia de acción.
Una película extraordinaria y embriagadora. Sus elementos retorcidos pueden no ser del agrado de todos, pero no se puede negar la maestría técnica de Aronofsky ni la actuación sobresaliente de Portman.
No es el drama histórico que uno podría anticipar de Scott, aunque esto no es necesariamente negativo. Su enfoque de triple perspectiva puede poner a prueba la paciencia del espectador, pero al menos otorga la última palabra al personaje adecuado.
Una visión interesante de una historia conocida y un encomiable acto revisionista, aunque finalmente no ofrece lo que promete. Phoenix no está convincente en el papel de Cristo.
Gomez-Rejon conserva el estilo visual que mostró en 'Me and Earl'. Sin embargo, es una lástima que la narrativa no sea más directa, prefiriendo en su lugar utilizar diferentes puntos de vista.
Aunque la última explosión cinematográfica de superheroísmo está casi molestamente enredada en sus hilos narrativos, es genial ver que también es en gran parte, una película de Sam Raimi.
Una incorporación interesante al género del terror para toda la familia. Ofrece el atractivo visual de las aventuras de los años 80 de Amblin, aunque no logra capturar su singular estilo narrativo.