'Three Extremes' es una excelente puerta de entrada al nuevo terror asiático. Aunque su narrativa puede parecer suave para los entusiastas del género, resulta perfecta para quienes sienten curiosidad pero son un poco recelosos.
Verla es como observar a dos expertos en ajedrez jugando al dominó, además de ser un vistazo a diversas sesiones de terapia. El Sr. von Trier se percibe claramente a sí mismo como un psicoanalista con una visión maniaca.
Documentar la guerra es un pequeño pero necesario paso hacia su erradicación. La película de Frei, serena y cautivadora, se presenta como un testimonio conmovedor de esta realidad.
La película 'Babygirl' se distingue por su sentido del humor, lo que la aleja de convertirse en un mero sermón o una autocrítica en torno al tema del sexo.
Tilda Swinton aporta su singularidad como el Ángel Gabriel, infundiendo un estilo de travestismo celestial a una obra que resulta excesiva y alargada, sin conseguir superar la ridiculez de 'Van Helsing'.
'Twilight' ofrece una perspectiva poco atractiva como lección de vida para los jóvenes. Sin embargo, se convierte en una reflexión sorprendentemente potente sobre las complejidades del deseo femenino.
Las dos narrativas se entrelazan de manera fluida, mostrando que los problemas de la vida diaria de la pareja no son meramente repetitivos, sino que reflejan y refractan las vivencias de sus contrapartes en la ficción.
Intercalando secuencias de la película original, reconocidas por su intensidad y profundidad, el Sr. Ferraz ha creado un valioso y esclarecedor documental histórico.