La continuación de 'The Americans' de Fields y Weisberg no está a ese nivel ni tiene esa envergadura, pero son cinco horas de buena televisión, muy a tener en cuenta
Ni tan mala como las temporadas seis, siete y ocho, ni tan buenas como las temporadas hasta la cuatro. Comparado con el punto en el que le dejamos, Dexter ha regresado con paso más firme.
No es tan original como debería ser, pero aun así es eficaz. Ofrece en suntuosos valores de producción de la época y un reparto sólido lo que le falta de frescura.
No es sutil, pero sí perturbadora e inteligente. Quizá sea la entrega más centrada y divertida de la franquicia. Me divierten algunas de las agudas sátiras sociales y estoy totalmente impresionado por Paulson.
La frustración proviene de que el esfuerzo invertido no se ve recompensado por los resultados ni las revelaciones. El gran giro de la temporada se presenta de manera predecible.
A pesar de que los primeros episodios no resultan tan divertidos como cabría esperar, la serie logra volverse interesante una vez que el caos se manifiesta.
Inmersivo y empírico en lugar de informativo. La mayor parte de las grabaciones, gracias a su accesibilidad y excelente conservación, resultan verdaderamente impresionantes.
Es una historia de aventuras a la vieja usanza, de ritmo ágil y para familias. Incluso pareciendo calculada en todo momento, la serie es divertida, ocasionalmente emocionante y muy accesible.
El reparto es aceptable y consigue crear una atmósfera de claustrofobia intrigante, además de incluir ciertos matices de originalidad. Sin embargo, los conflictos centrales y los personajes resultan ser bastante familiares, ya que los has observado en numerosas ocasiones.
Es más un homenaje experimental que una comedia de ciencia ficción auténtica. El mayor cumplido que puedo hacer es que, aunque los tres episodios que he visto tienen momentos fugaces de interés, no dudo de la sinceridad de MacFarlane.
Durante al menos cuatro episodios, los guionistas intentan mantener el ritmo a través de tres historias de ciencia ficción que podrían aportar algo interesante.
A pesar de que tiene aspectos sobresalientes, no logra destacar como un buen ejemplo de periodismo cinematográfico, y su persuasión resulta efectiva solo en un ámbito muy restringido.