Funciona bien, haciendo que el baile sea accesible para los que no están familiarizados con la disciplina y hace que conectes con la misión de Acosta de entender su vida a través de este arte.
Es una película desvergonzadamente agradable que no profundiza en las vidas de sus personajes. Sus placeres son irregulares. Keaton ofrece una actuación adorable.
Una advertencia: la película es larga, el diálogo es mínimo y la violencia es fuerte. Sin embargo, hay momentos en que resulta bellísima y serenamente espiritual.
Cariñoso y reflexivo. La sensación de improvisación aporta vivacidad a la película. Berger es una personalidad tan cautivadora que se disfruta de conversaciones simples y pequeños momentos.
En este inquietante biopic, la interpretación de Armstrong por Foster parece extraída de una película de terror. La película no ofrece una nueva perspectiva definitiva. En cambio, narra la historia desde diferentes ángulos acumulativos.
Leigh y su director de fotografía, Dick Pope, logran crear una serie de pinturas en movimiento que rinden homenaje al espíritu del trabajo de Turner. Se trata de una película excepcional.
Con material de archivo y nuevas imágenes de Chet, capturadas en su distintivo estilo romántico en blanco y negro, Weber logra evocar sinceros recuerdos de su protagonista, así como de una serie de ex amantes y amigos.