Bill Nighy es un tesoro internacional. 'Their Finest' resulta tan ligera (y encantadora) como muchas de sus anteriores obras, pero Nighy nunca ha estado mejor.
Mientras que una película más ambiciosa podría haber utilizado los tópicos para convertir esta historia en un relato más rico de la asimilación latina, ésta simplemente se contenta con dejar que sus personajes ganen en los términos de otros. No tiene una opinión clara sobre el tema.
Austin Butler ofrece una actuación digna del Rey, pero está enterrado vivo bajo una montaña rusa de diamantes de imitación de flojos tópicos de biopic.
'Ikiru' es una película que pedía ser rehecha porque estaba construida para ser olvidada. El problema con esta nueva versión es que, en primer lugar, nunca es especialmente memorable.
La película no soluciona el misterio de su propia identidad. Es una producción desagradable de serie B, cuyo enfoque se centra en escenas de tortura amateur.
Esa película de Netflix en la que Jared Leto se une a la yakuza resulta ser incluso más decepcionante de lo que parece. Lo más frustrante es que 'The Outsider' se aferra a centrarse únicamente en su protagonista.
Washington no trata de mejorar la obra maestra del ganador del Pulitzer August Wilson, pero la lleva a la pantalla con integridad (y un puñado de increíbles interpretaciones)
Puede que 'Priscilla' no sea una de las mejores películas que haya hecho Coppola, pero se distingue del resto de su obra por ser un retrato singularmente sensible y sincero.
Linklate describe vívidamente los 60, no tal como fueron, sino como están en su mente. Es un enfoque que permite que esta leve cápsula del tiempo parezca flotar en el espacio sin rendirse a la miopía de los 'buenos viejos tiempos'.
Una película que quiere parecer una Película, y cuyo tono, artificialmente endulzado, ayuda a mitigar el hecho de que su protagonista parezca vivir en un set de rodaje.
Es como 'BlackKklansman' para los aficionados a las matemáticas, pero carece de la honestidad y la vitalidad que hicieron de la película de Spike Lee algo tan cautivador.
Aunque el director no logra crear el suspense que la historia necesita, sí comprende el valor simbólico de observar a estos dos actores perder algo que jamás podrán recuperar.
Aunque su enfoque básico de 'paz y amor' puede que sea algo típico, esta mirada lúcida y entretenida al pasado acaba convirtiendo sus vaguedades en su punto fuerte.