Una mirada sensible al racismo en los suburbios. Tan cuidadoso y perceptivo como es el guion de Howell, no logra convertir sus ideas más sensibles en un drama convincente.
El mundo de 'Fast & Furious' nunca ha parecido más fuera de control como aquí, pero, por primera vez en mucho tiempo, es como si estuviera de nuevo yendo a la deriva en la dirección correcta.
Una mirada épica al interior de uno de los mejores restaurantes del mundo. Frederick Wiseman crea un documental hiperdetallado sobre el esfuerzo que se necesita para seguir el ritmo de un menú vivo.
Como siempre, Strickland ha presentado una exquisita reflexión sobre la impropiedad social, ofreciendo una singular delicadeza cinematográfica que aborda las incomodidades que debemos compartir para que otros no tengan que enfrentarlas.
Básicamente, es la clase de ideal platónico de película que podrías esperar de un chico americano, sensible, blanco y suburbano, que se ha criado con Richard Linklater y 'Sex Education'
La película es tan profundamente estúpida que los misterios que plantea no importan en absoluto. Sería mejor que la próxima vez le cediesen el protagonismo a Haddish y que Hart sea el personaje secundario sarcástico.
Borgli presenta su película más entretenida y elaborada hasta el momento. Paul resulta ser tan patético y fastidioso como muchos de los personajes en línea con los que interactuamos diariamente.
Si haces una mala película para honrar las malas películas, solo obtendrás más malas películas. Y esta es sin duda una de ellas. Remake flojo y chapucero
No importa lo agotador que te resulte este cruce anacrónico entre Romero y Scott Pilgrim, porque no va a ser peor que la realidad que te espera fuera cuando ha terminado (y no lo es, pese a que el debut de Wang se desangra mucho antes de su final).
Una comedia letárgica de Jarmusch que aparentaba más de lo que finalmente es. Muy pocos gags logran hacernos reír, lo cual resulta decepcionante considerando su excelente reparto.