Pocas películas han explorado tan audazmente lo tensa que puede ser la seguridad del amor incondicional, y aún menos han estado tan dispuestas a enfrentarse a los horrores irreconciliables de tratar de compartir ese amor con otra persona.
Buckley, White y Ahmed ofrecen actuaciones convincentes en una película que los deja en un yermo cómico, que se sitúa entre el melodrama 'sirkiano' y la monotonía característica de Lanthimos.
Una entretenida versión noruega de 'Frances Ha'. La naturaleza fragmentada de su estructura narrativa permite que sintamos cómo los años se deslizan por los dedos de Julie.
No siempre se percata de que se encuentra al borde de lo simple y lo desinteresante. Aun así, resulta complicado reprocharle por mantener un esfuerzo mínimo.
Honoré suele ser un director más sólido e interesante cuando se pierde en el mundo de la fantasía. Esta película resulta demasiado charlatana y pierde fuerza cuando deja de explicarse a sí misma.
El humor socarrón de Aki Kaurismäki es una de las cosas más hermosas que se ha ido refinando más allá de toda razón con años de intensa práctica, acercándose a una perfección que llega a ser predecible pero imposible de negar.
'Il Sorpasso' ejemplifica y perfecciona la comedia italiana. Es una obra maestra que demuestra cómo este tipo de películas logra extraer belleza del cinismo.
Rescata algo hermoso de la espantosidad que las películas de superhéroes han perpetuado durante tanto tiempo. No visualmente, por supuesto, sino en varios otros aspectos clave.
Otra cándida provocación cuya imaginería es más eficaz que sus ideas. En 'Saltburn' se repiten las mismas virtudes y defectos que hicieron de la anterior obra de Fennell, 'Promising Young Woman', un debut tan frustrantemente irregular.
El tipo de '¿y si...?' salvaje y enérgico que invariablemente se complace más en sentar las bases de su historia que en superponer nada sustancial sobre ella.