Un thriller caótico pero fascinante de saltos en el tiempo. Justin Benson y Aaron Moorhead apuntan alto con este thriller inteligente, aunque sobrecargado.
Empleando su propio estilo, divertido y a veces torpe, la película de Boyd nos lleva al momento en el que una persona entiende que su historia sólo toma forma cuando la comparte con sus allegados.
Lo que es atrevido y emocionante de este debut es que no se doblega ante nada, es un espectáculo pop tierno que es orgullosamente genérico y no teme ser él mismo.
Encuentra una especie de brillante belleza en la idea de que las cosas que construimos podrían llegar a viajar a los confines más lejanos de nuestro sistema solar sin tener que llevar nuestro equipaje de viaje.
La trama es tanto simple como enrevesada para quienes no están familiarizados. A pesar de esto, Enmu se destaca como uno de los villanos más entretenidos que recuerdo.
Si tan solo esta película hubiera sido dirigida por Zemeckis, como lo hizo con "Roger Rabbit", en lugar de su trabajo en "Polar Express", el resultado podría haber sido muy diferente. Aunque la versión de Roeg logró asustar a una generación de niños, al menos esa es una película que ellos recordarán.
Los padres apreciarán que es lo suficientemente estimulante para que los niños no se aburran, aunque ellos no querrán volver a verla, ya que es desechable.
Las buenas noticias es que la historia de 'Ben-Hur' es tan sólida que ni siquiera el director de 'Abraham Lincoln: Vampire Hunter' puede estropearla completamente.
El enfoque de Flinth resulta errático, lo cual es sorprendente considerando que la película trata sobre dos hombres atrapados en el mismo lugar durante un largo período.