Esta secuela se queda corta en comparación con la primera, que es considerablemente mejor. Aunque no es un desastre total, carece de la originalidad y intensidad que caracterizaban a su predecesora.
A pesar de que intentan dar lo mejor de sí, ningún actor logra presentar personajes que despierten empatía o un verdadero interés por parte del público.
Aunque definitivamente supera a muchas de sus compañeras de terror lanzadas directamente en vídeo, 'Rest Stop' sufre debido a la adición de ciertos aspectos cuestionables.
Stanwyck y Lancaster ofrecen actuaciones contundentes que superan en gran medida la calidad del material con el que están trabajando, logrando así una experiencia más cautivadora de lo que se podría esperar.
Una propuesta desagradable, ya que el director y el guionista Danny McBride le imponen una amargura a la película que debilita al desarrollo desde el principio.