Liderada por una actuación que refleja un dolor y una redención genuinas, la película muestra una dirección sensible de Reinaldo Marcus Green. Es una obra sincera y emocional.
Brilla como su título. La esencia de su tema central aporta una exquisita universalidad, mientras que la película ofrece una sutileza infinita y una clara especificidad en su representación de la experiencia de un afroamericano gay.
Un debut extraordinariamente comprometido que señala la llegada de un talento a seguir. Gravemente poética, formalmente medida y psicológicamente fascinante.
La austeridad y una rigurosa firmeza definen su estilo, desplegándose con un realismo inquebrantable. La película logra un impacto indiscutible gracias a la intensidad y la sobriedad de la perspectiva de Franco, lo que convierte una historia tan dura en algo cautivador.
Quiere ser una celebración del bicho raro desafiante que se eleva por encima de la conformidad del instituto, pero es menos subversiva que una bobería 'gonzo'.
La película más personal de Gray. Una obra de gran amor, autenticidad emocional y gratitud. Un filme reflexivo con pequeños momentos de efecto dominó que siguen resonando incluso después de los créditos finales.
Aunque muchos cuestionaron el descaro de Spielberg al abordar una película musical considerada un clásico atemporal, su remake, ampliamente satisfactorio, le da a esta versión una resplandeciente vida propia.
Creando un personaje cuya calidez y humanidad son complementadas por un humor socarrón hilarante y un desapego espinoso, Haim hace uno de los debuts cinematográficos más estimulantes que recuerdo.
Sisto tiene un estilo visual asombroso, un dominio firme del tono y una impresionante capacidad para que todo el reparto esté en la misma onda. Todo esto hace que sea un talento a seguir.
Un intenso debut que es virtualmente un triángulo amoroso cuyo ardor, ira y dolor son interpretados de manera muy persuasiva por un magnífico trío de actores.
Es como 'Die Hard' en un instituto. Si hay algún intento por discernir entre el auténtico dolor en las despiadadas acciones de los protagonistas, he debido perdérmelo.
Estructuralmente es desaliñada. Pero como mirada a un mundo distintivo y a lo que sucede cuando un joven sufre desarraigo, la película ofrecerá ciertos encantos para los espectadores pacientes.
Destaca por ofrecer una visión sobre el aborto sin juzgar y por normalizar la paternidad homosexual, aunque a veces es algo torpe y cae en la caricatura.
Salta de la comedia de robos al melodrama absurdo con irrupciones incómodas de violencia explícita en un chapucero choque frontal de estilos. Un fracaso agotador.