Aunque las directoras logran capturar el tono y la atmósfera de la película, la historia inicia de manera prometedora, pero gradualmente pierde su dirección y se vuelve excesivamente reiterativa.
El aclamado director austríaco Ulrich Seidl presenta una de sus obras más complejas con esta intrigante exploración sobre la fe y la devoción religiosa.
Cillian Murphy ofrece una actuación excepcional. Se trata de una película que, aunque sutil, deja una huella profunda. Es íntima y cargada de emoción, manteniendo un enfoque crudo que evita la sentimentalidad.
Después de un comienzo intrigante, la película, a pesar de la impactante actuación de Jeremy Irons, se torna monótona, carece de profundidad y frecuentemente resulta tediosa.
Nora Fingscheidt realiza un notable debut en inglés. Sin embargo, el principal desafío que enfrenta es que hemos presenciado relatos pesimistas similares que han tenido un mayor impacto.
La interpretación elegante y maliciosa de Malkovich aporta un atractivo especial al filme, complementada por la dirección efectiva de Liliana Cavani y un interesante estilo nostálgico.
Una obra con una gran fuerza cinematográfica, impulsada por la controlada interpretación de Tom Hardy, que reúne una gran carga emocional que se ve intensificada por su moderación.
Ofrece muchos de los originales toques visuales que distinguen a Kitano, pero su empalagosa mezcla entre la manipulación sentimental y la comedia más torpe será difícil de digerir para muchos espectadores.
Un emocionante western que proporciona una perspectiva profunda, evocando recuerdos de 'The Searchers' y 'True Grit', y le brinda a Tom Hanks uno de sus más destacados roles.
Un drama melancólico que, a pesar de su tono, ofrece reflexiones inesperadas sobre la soledad y la conexión. La narrativa de Kuosmanen destaca por su generosidad y ternura, sin caer en la sentimentalidad.
Aunque habría sido más cautivadora como un corto, este es un trabajo artesanal e imaginativo que por suerte está lejos, en estilo y sensibilidad, de los blockbuster de animación por ordenador que dominan el mercado.
Gary Ross no es el director indicado para revitalizar una franquicia comercial. Este proyecto parece más un intento de autocomplacencia que una obra entretenida, y solo logra divertirte en contadas ocasiones.
El guion mantiene un adecuado balance entre secuencias de acción intensa y momentos de calma enfocados en los personajes, lo que genera un genuino interés por este diverso elenco que se enfrenta a la amenaza zombie.