A pesar de no alcanzar la intensidad de obras como 'En tierra hostil' o 'Zero Dark Thirty', su tono moderado la convierte en una experiencia aún más cautivadora.
Un drama de desarrollo pausado pero profundamente emocional que merece ser destacado por la limitada cantidad de películas 'queer' en el cine del Magreb.
'Chronic' es una exploración impactante del auto-sacrificio y la presión psicológica que enfrenta el cuidador, además de un valioso aporte al debate sobre el suicidio asistido.
Elegante pero carece de profundidad. No logra alcanzar la complejidad emocional, la intensidad ni el compromiso personal que caracterizan las obras más destacadas de Sachs.
La nueva película de Bong presenta una trama desordenada, algo característico en su estilo. Sin embargo, la coherencia temática se siente ausente y decepcionante.
Cumple con su cometido de provocar tornados mortales que dejan un rastro de destrucción a su paso. Pero la medida en que todo esto se conjura disminuye el temor que acelera el pulso ante la naturaleza en su forma más destructiva.
Rápida, divertida y alocada. Su renovación técnica desde el 2D no disminuye las vibrantes personalidades de sus protagonistas animados, sino que añade una dimensión aún más asombrosa a sus fondos surrealistas.
A diferencia de otros intentos de llevar atracciones al cine, como 'Tomorrowland' o 'The Haunted Mansion', esta película muestra un poco más de vida. Sin embargo, eso no significa que sea de calidad.
Captura a la perfección la sutileza y la profundidad psicológica de la narrativa de Highsmith, centrada en los conflictos en el matrimonio, la transgresión y la obsesión.
La película muestra la sutileza, la creatividad y la profunda emoción que caracterizan las obras de Kore-eda, al mismo tiempo que rinde un dulce tributo al cine francés.
Este intento torpe de capturar la esencia de la improvisación anárquica típica de una película de Christopher Guest resulta ser molesto, sobre todo tras el cálido encanto de 'The King of Staten Island'.
Todos los actores están en sintonía con la visión llamativa de Ozon. Su crítica a las celebridades es perversamente entretenida y su declaración de amor a uno de los padres del cine gay es cautivadoramente sincera.
Este filme presenta un ingenioso sentido del humor y reflexiones sobre las inseguridades que surgen en el proceso artístico, dirigido a quienes están dispuestos a prestar atención a conversaciones que, a primera vista, pueden parecer superficiales.
La obra se presenta con una finesse notable, añadiendo interés a la narrativa. La arquitectura y los paisajes de Los Ángeles emergen como elementos cautivadores en este neo-noir que destaca por su atmósfera envolvente.
Al menos se aproxima más a la elusiva meta que sus predecesoras. Sin embargo, no logra presentar el complejo universo de Herbert de una manera que sea completamente accesible.
'The Last Showgirl' prioriza la estética y la atmósfera sobre la profundidad psicológica, pero logra transmitir una empatía conmovedora a través del retrato de Shelly y otras mujeres similares.