Curiosamente, aunque los diálogos no suelen ser divertidos, la serie está llena de detalles de fondo que sugieren la cantidad de potencial que está desperdiciando.
'Zoo'' de la CBS tiene suficiente drama del que te mantiene pegado a la silla como para que sea el equivalente televisivo a una gran lectura veraniega para la playa.
Su bifurcada estructura a veces funciona en contra de la visión dramática de la serie, que de otra manera resultaría efectiva. Dicho esto, las interpretaciones son excepcionales.
'Klondike' te atrapa con unas geniales interpretaciones, un guión curiosamente rico, unas imágenes magníficas y una atención tan convincente a los detalles de la época.
Es moderadamente entretenida, pero sólo porque Davies, sus guionistas y directores han usado una especie de artificialidad en las interpretaciones y el estilo de 'Mr. Selfridge', que no te acabas de creer y que puede que te interese sólo de pasada.
Las actuaciones sólidas y la atención a detalles de producción como decorados, diseño y vestuario mejoran nuestro conocimiento y hacen que el espectador quiera saber —y ver— más.
El guión de Rutman y su notable comprensión de los personajes, junto con los matices sutiles presentes incluso en las escenas más sexuales o violentas, hacen que gran parte de 'Indian Summers' sea realmente excepcional.
'Mildred Pierce' comparte título con la película de 1945 que le valió a Joan Crawford su único Oscar, pero lo que ha realizado el director Todd Haynes con este material es completamente diferente y definitivamente algo que no se debe pasar por alto.
Los detalles de la época son exquisitos. La brillantez de la serie radica en el equilibrio entre el pasado y su interpretación moderna, gracias a los guiones de Darabont y Buntin, que se ejecutan con una asombrosa precisión.
'Fleming' ofrece algunos momentos destacados, aunque son escasos y distantes entre sí. El cuarto episodio, que es el mejor de la serie, requiere atravesar los tres anteriores para disfrutarlo plenamente.
Las interpretaciones son muy buenas. Allen se mueve en un terreno que le es familiar, eludiendo la complejidad de los personajes que caracterizan sus obras más aclamadas como 'Blue Jasmine' y 'Vicky Cristina Barcelona'.