Un truculento, pero poco inspirado thriller de desastres ecológicos que es una muestra poco convincente del sobreexplotado género de falso documental con cámara en mano.
Está bien elaborada desde el punto de vista técnico y de diseño pero aunque se ve bien, el material que Zlokovic se queda corto para dar el salto al largometraje.
Una película de terror que presenta criaturas atractivas, aunque se siente bastante convencional. Hasta los propios monstruos parecen evocar una sensación de déjà-vu.
Esta mezcla inquieta de humor anárquico y romance entre inadaptados no siempre resulta inspirada, pero la energía contagiosa de la realización supera sus cualidades irregulares.
Su desarrollo lento no recompensa lo suficiente. Pero demuestra que Lobo es un director competente (...) capaz de crear una atmósfera decente y de sacar buenas actuaciones.
Cuenta con unas interpretaciones sólidas y un contenido impactante, a veces desagradable, lo que la convierte en una película interesante, aunque no acaba de ser convincente del todo.
El resultado es tierno y sencillamente encantador, algo que Majidi sabe evocar con habilidad. Los niños actores no son profesionales, pero crean personajes sobrios de forma satisfactoria.
Paul Bettany hace su debut como guionista y director en una historia que alterna momentos de desigualdad con instantes admirables, centrada en la vida de los sin hogar en las calles de Nueva York.