Lo que aparece en pantalla es más cómico que terrorífico. Los actores no están lo suficientemente bien dirigidos como para suavizar los momentos más inverosímiles.
Un elenco repleto de grandes nombres y una producción deslumbrante resultan ser contraproducentes, restando fuerza a los aspectos destacados de la obra original.
Madonna sigue empeñada en realizar películas, a pesar de que está claro que este es un ámbito donde su presencia no genera interés ni para el público ni para los críticos.
Esta nueva versión de la historia de amor, venganza y traición, aunque elegante, presenta un enfoque extraño. No logra ser un gran éxito, pero tampoco resulta tan mala como para evitar su visualización.
Un cálido y agradable estudio sobre un personaje dual, cuya mezcla de elementos cómicos y serios debería recibir las buenas críticas necesarias para reforzar sus mediocres perspectivas comerciales.
Es un filme que se presenta de manera ordenada y cuenta con actuaciones aceptables que mantienen el interés durante 90 minutos. Sin embargo, carece de originalidad y no logra crear la tensión o credibilidad necesarias.
No hay nada particularmente creíble, ni tampoco memorable, pero está hecho con suficiente energía y humor para convertirla en un disfrutable entretenimiento nocturno.
Las películas de Cattet y Forzani destacan por su meticulosa dedicación y atención a los detalles. Sin embargo, las incómodas preguntas sobre su función y objetivo continuarán generando divisiones entre los espectadores.
Genera una crítica alternativa que conserve el sentido. Se le confiere una absorbente sensación de apremio y se queda corta cuando intenta captar un grado similar de trágico sacrificio parental, funcionando mejor en el suspense directo de su primera mitad.