La formidable actuación de Peter Coyote no logra equilibrar un guion inconsistente y un tono que fluctúa entre la comedia exagerada y los elementos eróticos.
Una película sublime, ingeniosa, cruda y trascendental. Su mayor logro es que trata ideas abstractas sin exotizar el tema ni el entorno, ni aburrir a la audiencia.
Desde sus primeras imágenes, la película irradia una autoconfianza y un aire único que hacen presagiar una experiencia especial. A diferencia de sus personajes, la trama tiene claro su rumbo.
Una película que se queda en el término medio. No es especialmente memorable, pero tampoco resulta un desastre. Su desarrollo mantiene el interés sin llegar a ser cautivador.
Sin el humor y la sofisticación que caracterizan a 'Casino Royale', 'Quantum' se siente vacía. Su trama resulta básica y algo extravagante, careciendo del estilo renovado que se esperaba.
Menos llamativa y 'manga' que la original, con un tono más serio y un argumento algo más simple, la película decepcionará a aquellos que busquen una ración de acción más grande que la original.
Lo que podría haber sido un viaje con baches se convierte en arcos narrativos más satisfactorios gracias a la dirección fluida de Vallée, el buen montaje de Jill Bilcock y Matt Garner y especialmente la banda sonora de Ilan Eshkeri.
Un tributo astutamente divertido, completamente original y de gran corazón al poder de los atributos básicos humanos como la memoria, el amor y el perdón.
Una película de acción llena de tensión que supera las expectativas. Aunque no se destaca por su originalidad, compensa con una energía vibrante que mantiene a los espectadores al borde de sus asientos.