El mejor blockbuster de la década. Matt Reeves transforma la tercera entrega de la franquicia en un espectáculo impresionante y completamente alejado de las fallas del cine de entretenimiento contemporáneo.
Es formalmente poderosa y alucinante, comedida en lo emocional y acertada en el humor. Su verdadera fuerza radica en el sentido del espectáculo y la maravilla que comparten Spielberg y Peter Jackson.
Un hermoso bloc de notas sobre la sexualidad femenina que impresiona por su vitalidad y está escrito desde una perspectiva corporal, mostrando una claridad y naturalidad poco frecuentes.
Vale la pena sacudirse el 'déjà vu' y recordar lo dificilísimo que es encontrar historias tan bien enfocadas y contadas. Es un filme tranquilo y elegante, pero la verdad es que bulle por dentro.
No es una película perfecta; la dirección es bastante tosca y la interacción entre lo real y lo fantástico no siempre resulta efectiva. Sin embargo, a pesar de estas falencias, logra conmover gracias a la sinceridad que transmite la desolación de esos jóvenes frente a un mundo injusto, presentado de manera directa.
Para aficionados del cine social que no lo aparenta. Lo más destacable es su enfoque equilibrado entre el thriller y la crónica realista. Sin embargo, su mayor defecto radica en la confusión entre la concisión y la simpleza.
David Oelhofen combina en el destacado western 'Lejos de los hombres' dos elementos que rara vez se encuentran juntos: la delicadeza y la contundencia.
Es una película hermosa. Técnicamente es impecable, con un tono peculiar que aporta a la experiencia. Puede que precisamente ese tono extraño sea uno de los atractivos, ya que la película logra encontrar el encanto y la emoción en lo inesperado.
El filme posee el encanto de lo exótico y un agradable tono de aventura clásica. Sin embargo, es complicado pasar por alto sus imperfecciones. Estas se centran principalmente en ciertos desajustes emocionales.
A pesar de algunos excesos emocionales propios del melodrama, esta película propone la urgencia de abandonar la narrativa única para evitar que la ley del silencio vuelva a predominar.
Maravillosa comedia de James Franco que aborda la producción de 'The Room' (2003), considerada la peor película de la historia. Adoro la obra de Tommy Wiseau.
La autora formula una denuncia frontal, vehemente y extrapolable a otros lugares y contextos. Su mensaje es directo, lo que tiene un lado bueno y otro menos bueno. El lado menos bueno es la tendencia a la reiteración y al subrayado.
Su valor va más allá de lo original del argumento y la fascinante representación visual del mismo, dos cosas por las que la película de Valdimar Jóhannsson ya merece elogio.
El guion de 'La monja' es sencillo y directo. Hardy se muestra firme con su herramienta de terror, logrando crear una atmósfera inquietante. 'La monja' resulta ser una película eficaz; su honestidad y falta de complicaciones le otorgan una sofisticación accidental que sorprende.
Un ejercicio asombroso de puesta en escena que captura con claridad y delicadeza una adolescencia atrapada por el otro. La interpretación de Cailee Spaeny es extraordinaria.
Una película que va por libre, que se toma en serio a sí misma sin resultar soberbia, sin perder su sentido lúdico (...) una recreación deslumbrante de esos programas de los 70 (...) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)