Es una película hermosa. Técnicamente es impecable, con un tono peculiar que aporta a la experiencia. Puede que precisamente ese tono extraño sea uno de los atractivos, ya que la película logra encontrar el encanto y la emoción en lo inesperado.
Rodada y puesta en escena con suma elegancia, brillantísima en su escritura e inesperadamente divertida, una película espléndida sobre los mecanismos de la ficción.
El filme posee el encanto de lo exótico y un agradable tono de aventura clásica. Sin embargo, es complicado pasar por alto sus imperfecciones. Estas se centran principalmente en ciertos desajustes emocionales.
A pesar de algunos excesos emocionales propios del melodrama, esta película propone la urgencia de abandonar la narrativa única para evitar que la ley del silencio vuelva a predominar.
Maravillosa comedia de James Franco que aborda la producción de 'The Room' (2003), considerada la peor película de la historia. Adoro la obra de Tommy Wiseau.
La autora formula una denuncia frontal, vehemente y extrapolable a otros lugares y contextos. Su mensaje es directo, lo que tiene un lado bueno y otro menos bueno. El lado menos bueno es la tendencia a la reiteración y al subrayado.
Su valor va más allá de lo original del argumento y la fascinante representación visual del mismo, dos cosas por las que la película de Valdimar Jóhannsson ya merece elogio.
Una obra con una puesta en escena impecable y minuciosa. Sin embargo, el retrato de las emociones es algo superficial y carece de la intensidad de los grandes romances del cine.
La solemnidad de la película se traduce en una elegancia fría que, en ocasiones, no coincide con las emociones de la historia. Sin embargo, resalta por su locuacidad y humanidad, especialmente a través de la interpretación de Ian McKellen.
El guion de 'La monja' es sencillo y directo. Hardy se muestra firme con su herramienta de terror, logrando crear una atmósfera inquietante. 'La monja' resulta ser una película eficaz; su honestidad y falta de complicaciones le otorgan una sofisticación accidental que sorprende.
Una película muy blandita e irregular para mi gusto, en la que los cineastas logran reproducir con maestría y gran gracia fragmentos de diversas películas de la época.
Lo que podría haber sido un buen cruce de géneros es, en realidad, una película deslavazada, llena de giros caprichosos y con problemas (y salidas) de tono que hacen que te preguntes qué han querido contarte realmente.
Un ejercicio asombroso de puesta en escena que captura con claridad y delicadeza una adolescencia atrapada por el otro. La interpretación de Cailee Spaeny es extraordinaria.
La precuela que nos merecemos es una película extraordinaria. Su debut es realmente impresionante. La dirección artística, la fotografía y la planificación son excepcionales, al igual que el diseño de las escenas de terror.