No logra impulsar la trama en ninguna dirección. El interesante punto de partida se pierde en una narrativa poco dinámica y confusa, con una atmósfera inconsistente y un suspenso débil.
Lamentablemente, el director y guionista creen que solo plantear preguntas no es suficiente. Intentan cerrar la historia con un reencuentro que resulta abrupto y superficial, alejándose de la esencia reflexiva que la propuesta originalmente tenía.
Un magnífico ensayo fílmico sobre la transexualidad, que destaca por la forma en que la obra de Woolf se integra al presente y por la belleza poética que lo rodea.
Sin agriarse o perder su romanticismo, esta obra se mueve lentamente hacia el claroscuro, abordando con franqueza y perspicacia el discutible mito del amor eterno.
Alguna situación está un poco forzada, pero 'En 80 días' destaca en las secuencias compartidas por Asun y Maite, gracias a su frescura, espontaneidad y capacidad de emocionar con sutileza.
Archambault presenta a los personajes de manera bella y precisa. Sin embargo, su enfoque se vuelve inconsistente y disperso al dejar de lado el retrato distanciado para abordar los conflictos y sus soluciones.
Le cuesta asentarse. La caligrafía visual del arranque es demasiado esclava de sus referentes. Por suerte, eso dura poco y la obra toma decisiones brillantes en términos de texto, dirección y puesta en escena.
Asombrosa por la convicción y la belleza con las que cruza lo real y lo sobrenatural. Pocas veces vemos propuestas con un diseño de producción y una dirección artística tan destacada como los de 'El reino animal'.
Hitchcock, a través de las reflexiones de Cousins y la voz de Alistair McGowan, narra este documental. Es una propuesta ingeniosa y audaz, aunque también puede parecer algo pretenciosa.
Es un testimonio impresionante de un instante único de conexión, catarsis y pureza, desprovisto de excesos y dotado de una belleza, urgencia y seriedad sin igual.
Un comienzo intrigante y peculiar, pero en lugar de convertirse en un inusual melodrama romántico, se transforma en otra comedia sentimental repleta de clichés y que resulta excesivamente sentimental.
A la madurez del texto y la inteligencia formal de la propuesta se le añade un sentido del humor exquisito, así como la complicidad y franqueza en la gestualidad de Canet y Rohrwacher, quienes resultan espléndidos en su actuación.
El gran regreso al thriller de Paul Schrader. La primera mitad de ‘El maestro jardinero’ es magnífica. Es una obra ideal para los seguidores de las historias de redención caracterizadas por el estilo de Schrader.
El director fusiona de manera impresionante las emociones del clásico de Shakespeare con su propia interpretación visual, que resulta ser épica, estética y llena de energía. Este choque de estilos crea una experiencia cinematográfica realmente fascinante.
Sus puntos fuertes son una escritura magnífica de los personajes, la extraordinaria interpretación de los actores y la capacidad de Rachid Hami para plantear escenas emocionantes.
Esta película celebra su esencia de entretenimiento sin complejidades. Su simplicidad y enfoque lúdico logran conectar y el trabajo del director resulta ingenioso.
El director logra plasmar en su obra la poderosa esencia de la pasión y los factores que pueden llevarla a su destrucción, contando con la colaboración de tres actores increíbles.
Cine y vida se entrelazan mediante la metaficción en esta obra que destaca por su belleza y profundidad. La película explora de manera conmovedora la búsqueda de respuestas y soluciones en el arte, convirtiéndola en una de las experiencias más impactantes del cine reciente.
El guión se sostiene con firmeza gracias a las actuaciones sobresalientes de Ricardo Darín y Mercedes Morán. Sin embargo, la película no logra equilibrar los momentos cursis con su intento de humor excéntrico.