Franco presenta un emotivo melodrama romántico, filmado con una notable sobriedad, con un guion cuidadosamente elaborado y actuaciones excepcionales. Aborda diversos temas y los resuelve de manera satisfactoria.
Le sobra previsibilidad y le faltan escenas memorables, pero aún así ofrece tres cosas por las que vale la pena: la evidencia de que Mohan disfruta genuinamente con las herramientas del cine de terror (...) la extraordinaria interpretación de Sweeney (...) Y un final magnífico.
Película de terror que destaca por su desinhibida mezcla de subgéneros del cine de miedo, tocando elementos tanto inquietantes como delirantes. Su enfoque único la convierte en una propuesta intrigante para los amantes del género.
El director de '3 bodas de más' vuelve a mostrar su talento para identificar el potencial cómico de los actores, llevándolos a explorar nuevas dimensiones en su actuación.
La pena es que no se exploran en profundidad los temas más complejos del relato, limitándose a tocar la superficie y enfocándose en aspectos más evidentes.
El director establece un tono claro y presenta situaciones impactantes y brillantes. Sin embargo, la reiteración constante de ciertos elementos, en lugar de agudizar la sátira o transmitir la angustia, puede resultar evidente y algo tediosa.
Fuqua destaca por su representación de las complejas relaciones entre la policía y el crimen, y por la narrativa de los personajes. Su relato es impactante y auténtico.
Una propuesta más chiflada de lo que insinúa su arranque, seco y de insólita brutalidad, el director se desprende paulatinamente de la verosimilitud para levantar un irresistible cuento macabro con fugas a un terror casi verbenero.
Un fascinante espectáculo de lo extraño, filmado con una energía vibrante que sorprende y altera, logrando al mismo tiempo divertir. Una experiencia cinematográfica abundante.
Cine de denuncia amable y eficaz. Destaca por su claridad y la apuesta por la emoción sincera. Sin embargo, se echa de menos una presentación más profunda de los personajes y una recreación de la época que no sea tan rígida.
Es una película que destaca por su estilo cuidadoso y planificado, con un diseño de sonido efectivo. Además, juega de manera intrigante con la luz y el color, generando una atmósfera perturbadora.
Destaca la claridad, rotundidad y belleza con las que se representan las creencias, externas a la fe, de un pueblo que las utiliza en su búsqueda de respuestas y soluciones a comportamientos difíciles.
Película que impresiona por su gran ambición y la diversidad de temas que aborda Rose Glass, guionista y directora, en su primer largometraje. Las imágenes son realmente impactantes.
Pespunteado con ambiciosas secuencias de acción, el filme incluye pasajes filmados con elegancia y energía, así como diálogos introspectivos que aportan profundidad a la trama.
Es algo irresponsable y la propuesta puede resultar incómoda. No obstante, sobrevivir a ese desajuste supone disfrutar de un thriller de venganza rotundo, feroz, rodado con elegancia y contundencia y con un Bruce Willis en estado de gracia.
Una película intrigante que aborda el deseo. Es cautivadora por su combinación de erotismo, estética visual y elementos fantásticos que retratan y analizan las pasiones de la protagonista.
Rodrigo Moreno navega con habilidad entre diferentes géneros, permitiendo diversas reflexiones sin descuidar la narrativa, los personajes, las emociones y la importancia de interpretar las imágenes.
Para los amantes de la ciencia-ficción auténtica, esta obra destaca por su atmósfera envolvente, aunque a veces sus profundas ideas pueden chocar con la simplicidad de sus reflexiones.