Es otro de los proyectos de Warner Bros. que destaca por su abundante cantidad de personajes y alto nivel de producción, pero que adolece de una narrativa sólida.
Cuando Charlie Sheen y Donald Sutherland forman parte de un elenco, es un motivo de desconfianza. Siento que sus acuerdos laborales tienden a resultar en producciones de baja calidad.
Aparentemente, Allen ha perdido su deseo de comunicarse de manera cercana con su audiencia. Lo que solía ser un ingenio agudo, lleno de diálogos profundos y complicidad, ha sido sustituido por un leve reflejo de lo que solía ser.
Demuestra lo que mejor sabe hacer el guionista y director Levinson: evocar las imágenes, los olores y la atmósfera de su juventud con inteligencia, humor y un agudo sentido de la perspectiva social.
Aunque no se puede calificar como un rotundo fracaso, tiene tantos agujeros negros a nivel creativo que al final tendrás que considerar los pros y los contras antes de realizar este viaje.
Puede presentar una moralidad ambigua y un tono pesimista que podría resultar inquietante, pero al mismo tiempo encarna un enfoque profundamente humanista.
El propósito principal de una comedia es hacer reír. Si logra provocar risas, podemos decir que ha cumplido su función. Por lo tanto, no vamos a considerar que esta obra será analizada en clases de cine.