Reilly y Luna tienen una conexión muy interesante. Reilly, reconocido por su destacado trabajo en el cine independiente, presenta un personaje que muestra un cansancio del mundo que lo rodea, resultando ser tanto manipulador como encantador de una manera astuta.
La narrativa se desarrolla de forma tan pausada y predecible que no requiere dedicarle demasiado tiempo, ya sea en la sala de cine o en la comodidad de tu hogar al ver el video.
En sintonía con las normas de Smith, resulta irreverente, autorreferencial, retorcida, de bajo presupuesto y de mal gusto. Y, de hecho, eso constituye su mayor mérito.
Es, en muchos aspectos, superior a su predecesora. Se ha puesto mucho esfuerzo en amplificar las maravillas visuales y la energía de la original y se nota.
La 'Speed' de 1994, protagonizada por Bullock y Keanu Reeves, ofrecía un viaje lleno de adrenalina. Aunque no se puede calificar como una obra maestra, es innegable que proporciona entretenimiento a su manera.