A pesar de no innovar en cuanto al guion, 'Los Increíbles 2' es una digna sucesora de la primera que cumple por el lado de la nostalgia y la calidad en la animación.
Cumple para entretener e ilustrar a nuevas generaciones de espectadores sobre la historia de dicho personaje y promover su mensaje de unión y solidaridad. Pero no presenta un conflicto realmente interesante entre los personajes.
'Despicable Me 3' introduce al villano más destacado de la saga; sin embargo, se ve afectada por subtramas que resultan dispersas y desconectadas entre sí.
'Zootopia' tiene ese sello de calidad que caracteriza a Walt Disney Animation Studios, pero su mayor encanto está en la atención al detalle, el ingenio visual, que cumple con las expectativas y al mismo tiempo innova.
Es un “American Idol con animales” lleno de éxitos pop de la actualidad que entona con esta temporada navideña, y también es dulzura, esperanza y motivación que trasmiten sus personajes.
Se queda corta en reflejar su singularidad épica. Más que una biopic, funciona como una dramatización para el público en general, para terminar de verla y quizá tener la curiosidad de investigar más sobre el tema.
Tiene el sabor de las palabras clásicas de “érase una vez”, una bella ilusión con escenarios filmados en Nueva Zelanda, un ejemplo de amistad imperecedera que se siente como un abrazo en momentos difíciles y una buena opción de película familiar.
Detrás del desmadre y desenfreno de la anécdota central, 'The Night Before' respira un aire de espíritu navideño y buena onda que permite salir de la sala de buenas.
Vale la pena como una pequeña introducción a la flora y fauna de China para disfrutar los paisajes y provocar suspiros y gemidos de ternura al ver a los pandas trepar bambús.
Tanto Eddie Redmayne como Alicia Vikander destacan por su talento individual, pero es su química y conexión en pantalla lo que realmente cautiva al espectador.
La película entretiene e inspira gracias a las actuaciones, los saltos temporales y la representación de la vida de Brian Wilson, el genio musical detrás de The Beach Boys.
La dirección de Steven Spielberg, junto con Disney, presenta un producto que no logra destacarse según los altos estándares que suelen ofrecer. Solo deja a la audiencia con la interrogante de por qué no se sintió esa chispa mágica tan esperada.