Si la primera película, lanzada hace una década, generaba sorpresa y fascinación, ahora parece haber caído en una espiral sin retorno. Ni siquiera la incorporación de actores de renombre como Anthony Hopkins ha logrado rescataren la franquicia de su caída.
El resultado es más que valioso en los términos en que la propuesta está planteada: un personaje femenino, una adolescente muy fuerte, y un despliegue visual con una animación prodigiosa.
En favor de los directores, hay que reconocer que la película mantiene un buen ritmo a lo largo de sus dos horas y media. Presenta gags físicos efectivos y momentos de humor verbal, además de que las peleas están excelentemente coreografiadas.
La espera valió la pena, ya que esta segunda entrega, con la olvidadiza Dory ahora como protagonista (...) mantiene la emoción, la sensibilidad, la belleza y la eficacia narrativa.
Bebe de múltiples fuentes reconocibles, pero le agrega elementos visuales, narrativos y dramáticos que lo diferencian de otras propuestas recientes del género.
Lo mejor del film es que, más allá de la básica trama, se le dedica el tiempo suficiente a la historia de cada personaje como para que el público pueda empatizar con ellos y entender sus orígenes, sus traumas y sus miedos.
Sumatoria de varios de los peores lugares comunes del cine de superhéroes, esta 'Batman vs. Superman' estridente y pomposa dilapida a los pocos minutos el impacto de haber reunido y enfrentado a dos de las figuras más populares de la factoría DC Comics. Mucho ruido y poco cine.
'Jurassic World', con su elevado presupuesto de casi 200 millones de dólares y su enfoque en el entretenimiento y el asombro, logra cumplir ampliamente sus metas y, sin duda, satisface las expectativas del público.
La película se entrega al delirio y al descontrol, incluyendo momentos de humor escatológico y un lenguaje vulgar, pero a la vez es simpática e inteligente.
Una película que logra el doble mérito de ser más oscura y, al mismo tiempo, más divertida que su predecesora. Los aficionados encontrarán todo lo que desean.
Puede no resultar un paso trascendente en la riquísima historia de Pixar, pero tampoco es uno en falso. Se trata de una película familiar noble y disfrutable.
La película cae en la trampa con la que suele tropezar la mayoría de los films animados: la acumulación de situaciones y personajes y una tendencia a la derivación y a la dispersión que resienten el interés, la cohesión y la solidez del relato.