Cuesta un poco ingresar en la propuesta exigente y ardua de Sokurov, pero una vez que el espectador lo logra, es imposible escapar. Queda sumergido, atrapado por la telaraña cinematográfica tejida por un inmenso artista.
Presenta un impresionante espectáculo de efectos visuales y sonoros característicos de las grandes producciones de Hollywood, al mismo tiempo que crea un universo rico en personajes, conflictos y detalles que enriquecen la trama.
Ni Dios ni patrón ni marido, a través de sus alegorías y paralelismos con la actualidad, a menudo presenta viñetas aisladas, quedando en simples esbozos de un retrato social que no logra profundizar en los matices.
Surge como una austera, impiadosa mirada sobre el sinsentido de la guerra que está desprovista de toda épica. Minervini sigue siendo uno de los cineastas más intransigentes y lúcidos que filman en la actualidad.
Aun con su rigor y austeridad, la película de Delgado y Girón se presenta como una intrigante alegoría política sobre los problemas que Europa colonialista impuso al resto del mundo.
La impunidad para desafiar las convenciones del género permite a 'The Great' ofrecer licencias poéticas que se alejan de los hechos históricos, transformándola en una serie única, extraña y cautivadora.
Un personaje femenino que combina vulnerabilidad y fortaleza, en una historia que a menudo resulta desoladora, pero que también refleja un profundo sentido de humanismo e integridad.
Lo peor de este film de Jake Kasdan es que no solo es excesivamente complaciente y tranquilizador, sino que tampoco logra funcionar en los aspectos más elementales de la comedia.
Un film anárquico, caótico y juguetón que ofrece una experiencia intensa y sin prejuicios. Es como un viaje, un trance que te sumerge en un torbellino de provocaciones y emociones.
Es un drama de época con influencias shakespeareanas, que destaca por un impresionante enfrentamiento entre los actores y una narración magistral. Al final, se presenta un caos fascinante lleno de explosiones y elementos gore.
La película más oscura y al mismo tiempo más accesible de toda su carrera. Una incursión en el cine de género, pero sin perder la elegancia visual ni sus marcas de estilo.
Este film de espíritu trágico y aleccionador resultó demasiado esquemático y obvio. La historia no logró conectar conmigo, y no sentí la emoción que esperaba.
Estamos ante un Alonso más maduro y más consciente de sus búsquedas y de las herramientas a su alcance, un realizador que apuesta al cambio sin traicionarse.
El resultado es excesivamente serio y carece de sorpresa, lo cual no se alinea con la situación actual en el ámbito de las biografías cinematográficas.
El resultado es embriagador. El tratamiento visual y sonoro, junto con la recuperación de historias de la tradición oral, presenta materiales que alimentan las películas más nobles y fascinantes.
Épica de aventuras con dos perspectivas que oscilan entre el científico y el indígena. La narrativa evita el paternalismo y la manipulación, centrándose únicamente en la lucha por la supervivencia.