Una película profundamente polarizante y ambiciosa, que recurre a tácticas manipuladoras en su narrativa. Su estilo y ejecución pueden hacer que uno considere a Alejandro González Iñárritu como un digno sucesor de Robert Bresson.
Genera sensaciones contradictorias: a veces parece que se está ante dos genios brillantes y originales, pero en otras ocasiones se percibe como algo absurdo y ridículo.
Es un drama de época con influencias shakespeareanas, que destaca por un impresionante enfrentamiento entre los actores y una narración magistral. Al final, se presenta un caos fascinante lleno de explosiones y elementos gore.
Con un elenco destacado y una propuesta que revitaliza la historia sin perder su esencia, Gerwig crea una película que se aprecia en gran parte de su desarrollo.
El resultado es deslumbrante en ciertos momentos, aunque a menudo resulta desconcertante. Wright intenta mostrar en cada plano su maestría como cineasta, lo que parece ir en contra del impacto dramático.
Este film de espíritu trágico y aleccionador resultó demasiado esquemático y obvio. La historia no logró conectar conmigo, y no sentí la emoción que esperaba.
Estamos ante un Alonso más maduro y más consciente de sus búsquedas y de las herramientas a su alcance, un realizador que apuesta al cambio sin traicionarse.
El resultado es excesivamente serio y carece de sorpresa, lo cual no se alinea con la situación actual en el ámbito de las biografías cinematográficas.
El resultado es embriagador. El tratamiento visual y sonoro, junto con la recuperación de historias de la tradición oral, presenta materiales que alimentan las películas más nobles y fascinantes.
Épica de aventuras con dos perspectivas que oscilan entre el científico y el indígena. La narrativa evita el paternalismo y la manipulación, centrándose únicamente en la lucha por la supervivencia.
El filme presenta algunas secuencias de acción bien ejecutadas y genera bastante tensión. Sin embargo, se siente un exceso de simbolismo patriótico y la influencia de la paranoia generada después del 11 de septiembre.
El film se siente excesivamente académico y serio, careciendo de la tensión y dinámica que este tipo de narrativas requiere. No es una mala película, pero acaba dejando una sensación de insatisfacción.
'Zama' es una obra excepcional en la que Martel se apropia completamente de una novela considerada difícil de adaptar, escrita por Antonio Di Benedetto.
La autocomplacencia del film convierte lo que comenzó como una entretenida mezcla de romance, comedia y ciencia ficción en una obra pretenciosa que, al final, se siente bastante superficial.