Una tragicomedia que busca y logra, en varias ocasiones, divertir y emocionar. Es una película inteligente y actual, que se conecta con diversos temas, conflictos, problemáticas, tendencias y cambios sociales de nuestro tiempo.
Hay unos cuantos planos y un puñado de escenas donde se manifiestan el talento y la creatividad de Strickland. Sin embargo, en gran parte de las casi dos horas de 'Flux Gourmet', lo que predomina es una sensación de decepción, frustración e irritación.
Aja consigue una narración tan impactante en su despliegue de efectos visuales generados por computadora como eficaz en su elemental entramado dramático.
'Yurt' termina trascendiendo y minimizando sus convencionalismos para convertirse en un agridulce retrato humanista y cuestionador de los odios, resentimientos, fanatismos y miserias que vienen marcado a la sociedad turca.
Casi nunca logra la fluidez, la credibilidad y los climas necesarios para ser una buena película de aventuras para preadolescentes, lo que impide que se convierta en un entretenimiento verdaderamente estimulante.
Notable ópera prima. Además de la gran calidad narrativa, dramática, interpretativa y técnica de esta historia, demuestra que el camino abierto por Mariano Llinás puede ser seguido por otros artistas con resultados igualmente impresionantes.
Una dispar pareja que logra una comedia negra bastante efectiva. Esto es un gran logro en una época dominada por fórmulas predecibles, sagas y productos estandarizados.
Se trata de un salto de ese autor ultraindependiente como Dupieux hacia las grandes ligas de la industria audiovisual de su país. Y lo hizo sin perder audacia, irreverencia ni creatividad. Misión cumplida.
Se permite todo tipo de guiños cómplices, referencias, homenajes satíricos y juegos narrativos con muchos más logros que carencias. El resultado es un film tan lúdico como llevadero.
Resulta bastante divertida y llevadera. Y, si las risas escasean para el espectador, siempre estará la sonrisa de Rachel McAdams a modo de compensación.
Película de bajo presupuesto, pero no pocas ambiciones, 'Krampus' es como un clásico cuento de hadas de Disney deformado y extremado. El delirio, esta vez, se agradece.
Una de las grandes sorpresas artísticas y comerciales del año pasado. Además de la acción y los excesos sangrientos, incluye elementos de road-movie, western, homenajes al cine y un gran romance. No es poco.