'Alanis' se destaca por su riqueza de matices y profundidad. La conexión íntima y creíble entre la directora Berneri y la actriz Sofía Gala Castiglione resalta la complejidad de la historia, brindando una actuación que deja una marca indeleble.
Este quinto largometraje de Pablo Trapero resalta los aspectos más destacados de su filmografía, añadiendo una sensibilidad novedosa que lo convierte en la obra más conmovedora de su carrera, la cual ya contaba con momentos sobresalientes.
La película se cuenta con la maestría y el estilo tradicional de un cineasta experimentado como Amelio, quien aporta al filme una perspectiva que resuena con nuestra realidad actual.
Algunas buenas ideas iniciales, unas dignas actuaciones y un director con interesantes dotes narrativas se ven derrumbados por la búsqueda de trascendencia y la grandilocuencia con que se resuelve la trama.
Consigue en poco tiempo crear un universo con sus propias reglas, presentando un enigma y diversas teorías, siempre manteniendo su esencia y el distintivo de un cine creativamente divertido y singular.
Melodrama evidente y manipulador que explora la corrección política, la culpa y los dilemas de la maternidad. Resulta ser un culebrón disfrazado de obra prestigiosa.
Un gran ensayo sobre los excesos en la bioética y una desgarradora mirada al abuso de poder que combina elementos propios de ciencia ficción y de comedia negra.
A pesar del talento del elenco principal, la trama resulta ser bastante simple y poco sofisticada, típica de esas producciones que se ven en "el telefilm de la semana".
Camp logra crear un producto bastante sólido, presentando una visión crítica del mundo de la autoayuda, acompañada de una ironía que recuerda a ciertos momentos de 'Amor sin escala'.
Una película que busca romper con las normas de la típica comedia romántica, pero acaba cediendo ante varios estereotipos y ofrece un desenlace poco creíble.
Franco se destaca como narrador, pero principalmente como un provocador. Su habilidad para explorar las miserias y perversidades humanas se manifiesta claramente. La segunda mitad de la película se convierte en una serie de actos degradantes y ruines.
Salazar mantiene un enfoque constante en su protagonista, revelando su robustez a través de una mirada íntima y cruda que transmite una profunda angustia. Es un verdadero desafío actoral para Liliana Biamonte, quien carga con el peso de todas las escenas.
El trabajo de Muylaert destaca por su enfoque en la puesta en escena, que es precisa y austera, así como por su habilidad para dirigir a los actores. Además, refleja cómo el cine brasileño está explorando nuevas y valiosas direcciones.
La película se convierte en un verdadero desafío para Swinton, quien atraviesa un viaje emocional en cada escena. A su vez, el espectador experimenta una montaña rusa debido a la intensidad de la historia.
Es una película de bajo perfil, pequeña en varios aspectos, pero inofensiva y con un atisbo de bondad. Si tus expectativas no son muy altas, puede que valga la pena dedicarle un poco de tiempo.
'C'est pa moi' es una obra cinematográfica caótica y cautivadora. Un collage visual enriquecido por el trabajo de la fotógrafa Caroline Champetier y el diseñador Florian Sanson, que refleja el inconfundible espíritu punk que ha caracterizado a Carax a lo largo de su carrera.