Se trata, en definitiva, de una experiencia extrema, sí, pero al mismo tiempo elocuente y profunda sobre las consecuencias humanas de una guerra contemporánea.
Una película que, más allá de sus problemas estrictamente cinematográficos, propone una mirada inquietante y audaz respecto del lugar de la mujer en una sociedad contemporánea todavía demasiado machista.
Las actuaciones son correctas, pero los dilemas y contradicciones de los personajes en su lucha por el poder son abordados con trazo grueso y no pocos subrayados para una película desesperanzada con moralejas incluidas.
El principal aliado de Lerman es, sin dudas, Sbaraglia, quien se permite jugar al absurdo y mostrar su gran expresividad. Además, destaca por la variedad de recursos que emplea para el humor.
Para quienes valoramos su sutil y elegante creatividad, su habilidad para combinar lo elaborado y lo preciso sin perder la carga emocional es admirable. La película resulta ser un deleite desde su inicio hasta su conclusión.
'Dogman' marca el regreso de Garrone a explorar dilemas morales y a su maestría en el cine de género, donde logra crear universos únicos y cautivadores, a pesar de ciertas crueldades y alegorías algo evidentes.
Esta película de aventuras es realmente impresionante. Ofrece un espectáculo visual excepcional y utiliza recursos dramáticos y narrativos que, a pesar de su simplicidad, resultan muy efectivos.
No hay nada particularmente sorprendente, audaz ni disruptivo en 'Dog, un viaje salvaje', pero resulta un film noble, sencillo y eficaz. Sí, un crowdpleaser en toda su dimensión.
La poderosa y emotiva Black Dog es un retrato conmovedor de los impresionantes cambios sociales y económicos en China, evocando el estilo de Jia Zhangke.
El film, narrado con gran destreza, resulta ser más serio y político de lo que al principio se percibe, tocando temas contemporáneos como las relaciones y los derechos de los animales.
Es difícil comprender cómo un elenco tan destacado y un director de fotografía talentoso como Robert Elswit decidieron participar en un proyecto que, para bien y para mal, se presenta como un verdadero disparate.
Es una experiencia audaz y hermosa que combina elementos del cine con aspectos de la fotografía, las artes plásticas, la literatura y el teatro, ofreciendo una propuesta ambiciosa y exigente que cautiva al espectador.
Reflexiones inteligentes sobre museos, historia del arte, soledad y madurez, además de su conexión con Viena y el cine. Es una pequeña joya que merece ser apreciada.