'The Acolyte' se integra en el universo de Star Wars sin convertirse en un simple reciclaje. La serie de Headland posee su propia vida y esencia, lo que la convierte en una obra notable y significativa.
No presenta un héroe carismático ni villanos memorables. Los personajes secundarios carecen de simpatía, humor o interés. En resumen, es un relato confuso y desorientado.
En esta película destacan varios méritos: la originalidad de la idea, la ingeniosa escritura, el talento y la sólida realización, que sorprende siendo un primer largo metraje.
El guion de Eduard Sola y Clara Roquet, junto a la meticulosa dirección de Ortiz, a menudo se siente demasiado explícito y didáctico, con una falta de sutileza y profundidad que podría haber enriquecido la experiencia.
Dan Erickson, Ben Stiller y el equipo de 'Severance' han llevado la serie a un nuevo nivel, profundizando en los elementos visuales y narrativos que la destacan como una obra única en su género.
La película, a pesar de su audaz enfoque erótico y su toque de perversión, se siente excesivamente elaborada y artificial, lo que impide que logre conectar verdaderamente con el público.
El joven y talentoso director de 'Serbis' y 'Tirador' se mantiene fiel a su visión cinematográfica, aunque la película presenta ciertos excesos de gore que han generado bastante controversia.
Una película que se torna cada vez más complicada y mecánica, llegando a ser incluso trivial. Es uno de los peores errores que puede cometer una producción.
Una película elaborada con clara maestría tanto técnica como narrativa, aunque presenta un enfoque algo predecible que la aleja de las obras más destacadas de Disney.
La falta de varios destacados actores de las entregas previas se siente en esta tercera parte, especialmente considerando un guion tan simple en su desarrollo y poco hábil en su cierre.
Se mantiene debido a la estética visual y la música de Jonny Greenwood, además de la poderosa actuación de Phoenix. Sin embargo, el filme sucumbe en el sadismo y un vacío existencial y artístico que los flashbacks no logran compensar.
Lejos del cinismo y la ironía que predominan en el cine actual, 'Bridget Jones: Loca por él' se presenta como una obra que, a pesar de su posible desactualización, está impregnada de nobleza, inocencia y sensibilidad.
Se trata de un tren de alta velocidad que no parará más y que la inventiva narrativa y visual, el talento, el virtuosismo, la estilización casi publicitaria y la apuesta lúdica con mucho humor negrísimo de Coralie Fargeat logran que no descarrile.
No será ninguna obra maestra, pero está concebida con la nobleza y precisión de un artesano que, a 6 años de llegar a un centenario, maneja como pocos las resortes y herramientas de la narración clásica.
Aunque la nueva película no logra superar a su antecesora, el guion de David Scarpa es efectivo y logra mantener el interés. Se trata de un film que, sin llegar a deslumbrar, logra cumplir con lo que se espera de él.
'Moneyboys' se presenta como una obra debut con una notable coherencia tanto en su narrativa como en su aspecto visual, destacándose por su audaz enfoque y disposición para desafiar convenciones.