Una película profundamente polarizante y ambiciosa, que recurre a tácticas manipuladoras en su narrativa. Su estilo y ejecución pueden hacer que uno considere a Alejandro González Iñárritu como un digno sucesor de Robert Bresson.
Genera sensaciones contradictorias: a veces parece que se está ante dos genios brillantes y originales, pero en otras ocasiones se percibe como algo absurdo y ridículo.
Lo más destacado de la película es su impecable realización técnica y las actuaciones de su elenco. No obstante, en términos generales, la combinación no logra funcionar del todo, resultando en situaciones y propuestas artísticas que se sienten forzadas y poco naturales.
Lo más atractivo de esta serie, aunque su propuesta es bastante básica, es el intercambio constante y las contradicciones que surgen respecto a la corrección política.
Sus 164 minutos presentan un cautivador estudio cinematográfico, una conmovedora historia de amor entre dos hombres, y una reflexión aguda sobre la vida. Es una obra que merece ser disfrutada.
El film presenta momentos que evocan un estilo similar al de 'Trainspotting', aunque su enfoque es menos irónico y se acerca más a un mensaje de autoayuda.
La película más oscura y al mismo tiempo más accesible de toda su carrera. Una incursión en el cine de género, pero sin perder la elegancia visual ni sus marcas de estilo.
Estamos ante un Alonso más maduro y más consciente de sus búsquedas y de las herramientas a su alcance, un realizador que apuesta al cambio sin traicionarse.
El resultado es excesivamente serio y carece de sorpresa, lo cual no se alinea con la situación actual en el ámbito de las biografías cinematográficas.
Presenta un impresionante espectáculo de efectos visuales y sonoros característicos de las grandes producciones de Hollywood, al mismo tiempo que crea un universo rico en personajes, conflictos y detalles que enriquecen la trama.
Ni Dios ni patrón ni marido, a través de sus alegorías y paralelismos con la actualidad, a menudo presenta viñetas aisladas, quedando en simples esbozos de un retrato social que no logra profundizar en los matices.
Una narración fluida, una puesta en escena elegante y una preocupación infrecuente dentro del género de terror por profundizar en la psicología de sus personajes.