Todo ese meticuloso trabajo inicial sobre la compleja relación entre padre e hijo se pierde en la segunda mitad, que se convierte en una avalancha de pesadillas intensas y apariciones demoníacas que no enriquecen el imaginario visual.
Más allá de su esplendor visual, esta secuela no logra alcanzar los niveles de originalidad del aclamado filme de 2016. Su principal falla reside en una falta de audacia y sorpresa, dejando una sensación de mediocridad.
Se mantiene una sonrisa casi constante y surgen risas en los momentos más incisivos y crueles, aunque hay instantes en que los gritos generan más confusión e irritación que satisfacción.
Mantiene cierta tensión y suspenso, pero la apuntada manipulación hace que el público termine siendo una suerte de rehén de un guionista demasiado enamorado de su propio ingenio.
La historia arranca de manera entretenida, incluso con Houellebecq participando en una especie de autoparodia, sin embargo, a medida que avanza, pierde su encanto y se vuelve más autocongratulatoria.
Un personaje femenino que combina vulnerabilidad y fortaleza, en una historia que a menudo resulta desoladora, pero que también refleja un profundo sentido de humanismo e integridad.
Un film anárquico, caótico y juguetón que ofrece una experiencia intensa y sin prejuicios. Es como un viaje, un trance que te sumerge en un torbellino de provocaciones y emociones.
'El prodigio' destaca como una obra excepcional y poco convencional. Es un trabajo rico en sutilezas, detalles y matices, que invita a la reflexión y al análisis profundo.
Cuesta un poco ingresar en la propuesta exigente y ardua de Sokurov, pero una vez que el espectador lo logra, es imposible escapar. Queda sumergido, atrapado por la telaraña cinematográfica tejida por un inmenso artista.
El resultado es excesivamente serio y carece de sorpresa, lo cual no se alinea con la situación actual en el ámbito de las biografías cinematográficas.
El resultado es embriagador. El tratamiento visual y sonoro, junto con la recuperación de historias de la tradición oral, presenta materiales que alimentan las películas más nobles y fascinantes.