La sensación predominante es un romanticismo exagerado y sombrío, que añade al filme, más allá de la simple narración de acontecimientos, una cualidad de experiencia sensorial, sin duda uno de sus más claros logros.
'El capital humano' actúa como un magistral chantaje emocional en el cine. A lo largo de casi dos horas, invita al público a reflexionar sobre las injusticias del mundo, mientras se siente desconectado de sus raíces.
Otra creación hiperventilada del director de 'Yo maté a mi madre', que continúa confundiendo catarsis con vómito, con personajes que parecen estar siempre al borde de la explosión emocional.
Lejos de la típica comedia romántica, el valor de 'Vidas pasadas' reside en la profundidad de su narrativa, así como en sus elementos emocionales y psicológicos.
La película se presenta como un ejercicio de estilo influenciado por las condiciones del rodaje, destacando una vez más el concepto de 'teatro filmado'. Sin embargo, lo que funciona en el escenario no siempre resulta efectivo en la pantalla.
Es la consagración definitiva de un estilo de cine tan alejado del mundo real como de la imaginación y la fantasía. Una suerte de neoacademicismo kitsch. El cine como purgatorio.
Jean Eustache es uno de esos espíritus franceses que resuena intensamente en esta historia, a pesar de su sencilla trama, la cual está cargada de una gran intensidad emocional.
Una película modesta pero efectiva, con una destacada actuación principal de la casi debutante Katia Borlado, quien logra comunicar mucho con muy poco.
Leyla Bouzid incluye ciertos aspectos políticos a través de un par de noticias, sin embargo, lo más conmovedor de la película reside en las pasiones de sus personajes.
Uno de los debuts más impactantes en el cine español de tiempos recientes, una historia que se desarrolla con el paso del tiempo y que forja en su protagonista a una genuina heroína contemporánea.
'Beanpole' narra una historia intensa y trágica, donde Balagov se mantiene alejado del sensacionalismo y no recurre a golpes bajos para emocionar al espectador.
Es capaz de entretener durante casi dos horas merced a un ritmo que nunca se detiene, las constantes novedades y variaciones alrededor de la trama central y un reparto que, en líneas generales, resulta carismático.
"Queer" es una adaptación que respeta el espíritu del libro, pero también se atreve a tomar algunas libertades creativas. Dada la naturaleza del material original, la novela presenta desafíos para su representación cinematográfica.
Quizá la mayor virtud de esta película modestamente inquietante sea el no dejarse tentar por una mirada admonitoria sobre los personajes o recubrir la historia de un anti belicismo de manual.
Puede ser vista como una interpretación simplista de 'El francotirador' de Eastwood. Es una película que se enreda en un dilema ideológico del que no logra escapar.
La historia se torna monótona desde un principio, aunque cuenta con giros interesantes en su desarrollo. Sin embargo, el desenlace resulta un tanto incómodo y provoca una sensación de vergüenza.
No es tan salvaje como se podría pensar y ofrece más de lo que realmente brinda, especialmente en lo que respecta al desarrollo de los personajes. Sin embargo, la habilidad de Bó para manejar la intriga logra sostener el interés del espectador.
Carrie Coon, Natasha Lyonne y Elizabeth Olsen destacan en una trama que se aleja de los relatos psicológicos convencionales llenos de gritos y miradas intensas.