Aquí lo que termina equilibrando el conjunto es el excelente uso de las locaciones hawaianas, con fabulosos paisajes muy bien filmados y que quitan el aliento.
Al film le faltan mejores actores secundarios, una puesta de época que sea algo más que prolija y bonita y, fundamentalmente, desaprovecha todo lo que tiene que ver con los procedimientos médicos de esos tiempos.
La serie ofrece numerosas sorpresas, combinando tiroteos entre criminales y batallas de guerra, sin dejar de lado el humor negro y las inquietantes representaciones sociales.
Es el tipo de película bien producida, con buena ambientación de época, pero en las que casi nunca pasa nada verdaderamente intenso, destinada a verse en alguna sesión de zapping de cable de tarde lluviosa.
Es Peter Jackson quien logra combinar todos los elementos de esta megaproducción para que sea algo más que un mero entretenimiento superficial, y consigue que esto, en lugar de ser simplemente un remake más costoso y moderno, se convierta en una autentica reinterpretación de un clásico del cine.
El director, Aaron Schneider, sabe muy bien cómo rodar en el mar y en esta ocasión logró integrar de manera excepcional las imágenes auténticas con las generadas digitalmente.
Esta no es una película fácil. Es muy claustrofóbica y dialogada. Pero es totalmente recomendable no sólo por la fuerza del tema de la lucha contra el facismo, sino también por la antológica actuación de Gary Oldman.
Afortunadamente, la intensidad del horror aumenta notablemente, especialmente a medida que los eventos comienzan a desarrollarse durante el día. Esto lleva a algunas de las escenas más impactantes.
Es una formidable película de guerra con el giro inesperado de que el héroe es un médico y no un soldado, lo que da lugar a escenas de suspenso cuando el protagonista queda detrás de las líneas enemigas sin un arma para defenderse.
A veces puede parecer más extraña que verdaderamente eficaz, pero presenta hallazgos visuales y narrativos en los que el director de 'Volver al futuro' investiga su faceta más oscura y personal.
Uno de los logros de Roach es la combinación de documentales de la época con material filmado específicamente para esta producción. El espectador casual podría perderse ciertas sutilezas, mientras que los cinéfilos desearían más precisión en algunos detalles.
Es un film notablemente singular: funciona como una fábula tanto para niños como para adultos. A pesar de que su historia, su idioma y los actores pueden hacer pensar que se trata de una producción norteamericana, en realidad, es principalmente mexicana.