A favor de este extraño comienzo de "Dark Universe" hay mucha acción, y unos fascinantes primeros planos de Sofia Boutella, que funcionan como homenaje a Karl Freund.
No sólo es entretenidísima, sino que explota en lo visual en una escalada de delirios realizados con una batería de efectos digitales, una dirección de arte formidable, lo mismo que la fotografía.
Lo interesante del guión es que sublima el tema de las actuales masacres con armas de fuego a través de lo fantástico, pero más allá de Helen Mirren y un buen par de sustos, el asunto daba para más.
Es una típica película de época al estilo inglés, tal vez demasiado conservadora en lo formal, pero con una excelente ambientación, sólidas actuaciones y momentos intensos.
Crowe toca con audacia y buena intención un tema sensible para los australianos: la sangrienta batalla de Gallipoli y, si bien el film es imperfecto, también está lleno de detalles interesantes.
Logra darle gran fuerza horripilante a los momentos más terribles, intentando asustar con recursos elaborados y no tanto con el gore que uno esperaría de una producción Hammer.
Todo un desperdicio. De tantas películas que Hollywood ha hecho sobre la misma Hollywood, esta es la más rimbombante, la más ostentosa, y la más inútilmente larga.
Sólida en lo técnico a todo nivel, con imaginativos backgrounds neoyorquinos y una variada paleta multicolor, la ambientación de época y la banda sonora jazzera son otros puntos fuertes de esta recomendable película animada.
La pesquisa es el nudo de esta historia interesante, muy bien filmada y actuada, con imágenes y paisajes marítimos tan dramáticos como los hechos que se narran.
Aquí lo que termina equilibrando el conjunto es el excelente uso de las locaciones hawaianas, con fabulosos paisajes muy bien filmados y que quitan el aliento.
Al film le faltan mejores actores secundarios, una puesta de época que sea algo más que prolija y bonita y, fundamentalmente, desaprovecha todo lo que tiene que ver con los procedimientos médicos de esos tiempos.
La serie ofrece numerosas sorpresas, combinando tiroteos entre criminales y batallas de guerra, sin dejar de lado el humor negro y las inquietantes representaciones sociales.
Es el tipo de película bien producida, con buena ambientación de época, pero en las que casi nunca pasa nada verdaderamente intenso, destinada a verse en alguna sesión de zapping de cable de tarde lluviosa.