La historia es extremadamente predecible, pero lo cierto es que el director narra lo que tiene que contar con un excelente ritmo, generosidad y creatividad visual.
El fuerte de 'El séptimo hijo' está en las imágenes sobrenaturales, que son ricas y están muy bien filmadas. Esto gustará especialmente a preadolescentes y, sobre todo, a los aficionados al género.
Un film fantástico original, visualmente deslumbrante y con grandes actuaciones de todo el elenco, especialmente la de Alice Englert rivalizando con Jeremy Irons.
Landon demuestra un buen conocimiento del género y presenta algunas escenas creativas, pero hacia el final de la película las ideas parecen estar algo agotadas.
El principal problema de esta obra de fantasía es que, durante casi los primeros 45 minutos, los acontecimientos son tan predecibles que la protagonista genera una sensación de lástima, aunque no por las razones correctas.
Por momentos, Christopher Landon insinúa elementos extraordinarios que, sin embargo, a menudo se ven opacados por la repetición. No hay duda de que ha logrado crear una película que combina el terror con el humor de manera efectiva.
Trae un poco de aire fresco, situaciones divertidas, escenas de acción y escenarios paradisíacos. Y no es que el asunto sea demasiado original, sólo que está hecho con gracia y un toque internacional único.
Es rica en situaciones y diálogos que no son habituales, y su gran cualidad es que funciona en varios niveles, tal como sucede con lo mejor del género negro.
A diferencia de otras películas de política ficción recientes, esta destaca no solo por su mejor calidad de producción, sino también por el intento de transmitir un mensaje pacifista después de haber exterminado a decenas de personas.