La historia es original e interesante, sin embargo, su desarrollo argumental presenta altibajos. Las situaciones se prolongan demasiado y los cambios de tono se sienten abruptos y vacilantes.
En 'Paterson', la poesía es el tema central, y Jarmusch sumerge al espectador en una comedia del absurdo que se desarrolla con calma y presenta momentos de humor. Además, es una notable muestra de fuerza narrativa.
Tal vez no sea del todo convincente, pero funciona bien y divierte. Todo el peso lo sostiene Mark Ruffalo, tan talentoso como para salir bien de situaciones que lo obligan a sobreactuar.
Se podría pensar que "St Vincent" es exclusivamente un festival de Bill Murray. Y si bien en parte lo es, lo cierto es que hay una buena serie de factores que ayudan a potenciar el talento del protagonista, empezando por un buen argumento.
Es una película interesante, aunque despareja. Está bien filmada y actuada, pero intenta abarcar demasiados aspectos. Por otro lado, ofrece una experiencia similar a una película de Woody Allen, aunque sin su esencia, lo que resulta algo curioso.
Bambauch se sitúa en un punto intermedio entre diversos estilos, combinando escenas cómicas que podrían encajar en una típica comedia de Hollywood de Ben Stiller con otras que parecen proceder de un auténtico drama cinematográfico.
Un fiasco que resulta mareante. Hay un exceso de gore, y si bien puede provocar náuseas, no es únicamente por los horrores retratados, sino por el constante movimiento de la cámara.
Hay momentos divertidos que surgen de los intentos del escritor por moldear a su personaje, lo cual realiza reescribiendo la trama a su modo. Sin embargo, este recurso no resulta efectivo en todo momento.
Este film es el equivalente actual de los policiales setentistas de Sidney Lumet que, sin descuidar los engranajes del género, enfatizaban la irónica descripción social y la corrosiva sátira política.
Es un policial negro que captura la esencia de los clásicos héroes solitarios de las road movies de los 70. Se presenta como una pequeña obra maestra que evoca el estilo de grandes directores del film noir de la clase B.
El guión presenta algunas soluciones simplistas hacia el desenlace, lo que no contribuye al equilibrio de un filme que ha recibido múltiples premios y nominaciones al Oscar. A pesar de sus méritos, resulta difícil determinar a quién podría recomendarse.
La historia es demasiado pequeña, y no tan interesante, aunque hay que reconocer que el desenlace es de lo más original y verosímil que se haya visto en la materia.
Éste es un film de imágenes y de proezas técnicas y estéticas que se destacan entre lo más audaz en la carrera de un cineasta ya de por sí muy poco convencional.
Después de ocho películas, la repetición se vuelve inevitable. Las pocas secuencias de acción y las apariciones de personajes secundarios como Mirren, Kurt Russell y Charlize Theron, logran mantener un nivel de interés aunque de manera limitada.
Algunos gags y personajes secundarios logran ser divertidos, lo que genera risas en momentos puntuales. Además, los escenarios de Marsella y la variada banda sonora, impregnada de hip hop y pop francés, contribuyen a la experiencia.