Cuando la película se atreve a encarar las situaciones más fuertes ideadas por el autor de la novela, la intensidad aumenta a niveles propios del mejor cine fantástico, pero lamentablemente el director prefiere las cosas tibias y no se juega del todo.
Las cámaras en movimiento en ciertos momentos hacen que “Así en la Tierra como en el infierno” se vuelva difícil de soportar; si hubiera tenido otro enfoque, la película podría haber resultado aceptable.
El agitado movimiento de la cámara es más molesto que en las anteriores entregas de la saga. Aunque se presentan algunos momentos aterradores interesantes, la mayoría de estos ocurren hacia el final.
Ocho episodios de duración inferior a una hora cada uno, abordan diversos temas bien elaborados para ofrecer una visión integral. La serie está llena de datos históricos impactantes y visuales impactantes.
Desparejada y menos emocionante de lo que debería, 'Percy Jackson y el mar de los monstruos' cuenta con el contenido necesario para ofrecer un entretenido espectáculo dirigido a un público adolescente.
Los efectos especiales son impresionantes, capturando a la perfección la grandeza de los colosos y sus enfrentamientos, ya sea en el mar, en el corazón de Hong Kong o bajo el sol. Están elaborados con gran creatividad y habilidad técnica, asegurando la satisfacción de los aficionados.
La interpretación de Spielberg de los extravagantes sueños de Dahl refleja un enfoque estético expresionista, lleno de visiones inquietantes que, por cerca de media hora, ignoran cualquier lógica narrativa.
El argumento de 'Yo, Frankenstein' es débil, y los efectos en 3D parecen sacados de un catálogo, al igual que el diseño de los demonios que enfrenta el protagonista.
Relata la liberación de un personaje de su existencia absurda a través de gags e ideas argumentales atractivas, destacando un caleidoscópico arsenal de efectos especiales que en ocasiones resulta excesivo.
Esta delirante distopía sobre el mundo virtual arroja al espectador a una montaña rusa de ritmo desaforado, con buenos gags a granel y una riqueza estética asombrosa.
Defurne demuestra un notable talento para contar historias de forma directa y sutil, evitando caer en pretensiones. Sabe explotar al máximo el potencial del elenco, destacando especialmente la actuación sobresaliente de Isabelle Huppert.
La película presenta conceptos interesantes y visuales cautivadores que sorprenden y generan asombro. Sin embargo, su ritmo narrativo es inconsistente y carece de la acción necesaria para mantener el interés.