Dramática y cruda, 'Corazones de hierro' presenta pasajes que evocan más los filmes sobre Vietnam que a los de la Segunda Guerra Mundial, así como también elementos de los clásicos del cine bélico con un enfoque contundente.
La película presenta conceptos interesantes y visuales cautivadores que sorprenden y generan asombro. Sin embargo, su ritmo narrativo es inconsistente y carece de la acción necesaria para mantener el interés.
Eisner aporta al film una esencia reminiscentemente Carpenter, incluyendo momentos de acción y suspenso muy efectivos. La cantidad de gore es notable, pero se distribuye de tal manera que evita la sensación de un espectáculo excesivo de sangre y vísceras.
Cuando la película se atreve a encarar las situaciones más fuertes ideadas por el autor de la novela, la intensidad aumenta a niveles propios del mejor cine fantástico, pero lamentablemente el director prefiere las cosas tibias y no se juega del todo.
La acción sobrenatural no se presenta hasta bien entrada la proyección. A partir de ese momento, la trama mejora, lo que le permite a esta película de calidad promedio ganarse su lugar, destacándose por sus elementos originales provenientes de Rumania.
Jack Earle Haley presenta un Krueger más serio. Cuando este villano onírico comienza a tomar forma a través de un humor oscuro y sarcástico, la historia se estanca y la película concluye de manera bastante predecible.
Es una comedia brillantemente interpretada, repleta de momentos cómicos, algunos de ellos bastante inusuales, y con una capa emocional que añade un toque dramático a la historia.
La excelente música y las hermosísimas imágenes ayudan a terminar de redondear esta gran película, totalmente distinta de cualquier cosa a la que el espectador pueda estar acostumbrado.
La pareja principal logra mantener el interés en esta comedia, que podría haber explotado mejor el potencial visual del entorno y otros aspectos formales. A pesar de sus defectos, resulta ser bastante entretenida.
La película presenta una dosis mayor de violencia en comparación con la anterior, además de contar con Philip Seymour Hoffman en una de sus últimas interpretaciones.
Es igual de buena, o incluso superior, a la original. Además de contar con actuaciones sólidas y una dirección creativa, destacan su capacidad para intensificar aún más el humor oscuro y audaz de la película anterior.