Hay muchos amores de todo género, drogas, aborto y otros tópicos tratados con naturalidad, y a veces bastante gracia, aunque al director le gusta cargar un poco las tintas en los momentos más angustiosos.
El guión recorre los caminos del caso, incluyendo los intentos de rehabilitación, los pequeños triunfos logrados por la sobriedad y las eventuales recaídas, sin lograr comprometer del todo en esta historia al espectador.
La primera mitad de 'Cada día' promete algo brillante, pero cuando las cosas podrían ponerse intensas, el guión abrocha todo de la manera más liviana y convencional.
El guión pierde el rumbo con excesos lamentables y presenta explicaciones que, desde el principio, resultan evidentes. Como película de terror adolescente, tenía el potencial de ofrecer algo más.
Dura 3 excesivas horas, pero está bien filmada y actuada y la idea de contar una historia de crecimiento a lo largo de 12 años con los mismos actores es realmente original.
Uno de los puntos fuertes es el estilo fluido y nada pretencioso impuesto por los codirectores Faxon y Rash, apoyados en una estética ascética, exacta para la historia a narrar.
Con atractivos guiños al género fantástico, elementos propios del terror y, sobre todo, buenos gags, 'Mi novio es un zombie' es eficaz como comedia de terror adolescente.
La incorrección política no llega al nivel de la saga '¿Qué pasó ayer?'. Además, la película carece de un elenco capaz de interpretar gags que no dependan completamente de lo físico.
Las buenas actuaciones, entre ellas la de Emma Watson, y un par de formidables escenas en un cine sostienen en parte el interés de una película que presenta numerosos altibajos.