La película se ve afectada por su enfoque en momentos que se apartan de la típica narrativa optimista. Además, los directores de BLINK parecen dar más importancia a las impresionantes tomas aéreas en locaciones exóticas que al desarrollo de la trama.
Fascinante documental de exploración. Una colección de observaciones científicas, místicas y profundas, que también presenta un toque humano y humorístico.
La película se desarrolla rápidamente y destaca por su creatividad visual y diálogos ingeniosos, superando a muchas otras con presupuestos más altos y mayor promoción.
Un film que explora los miedos más profundos. Aunque comienza con un enfoque honesto y naturalista, se adentra en melodrama, y su desenlace no logra igualar la calidad de lo que se presentó anteriormente.
El problema radica en que la falta de credibilidad alcanza niveles absurdos y la historia familiar se desarrolla de manera cómica. Además, es otra ocasión que se desperdicia.
La película impacta por su sequedad y por la intimidad que logra con sus protagonistas en un tono que recuerda al primer cine de Ken Loach. Una gran obra que, con un final más sólido, podría haber alcanzado el estatus de clásico.
Es una película que ha sido inteligentemente concebida y estructurada para utilizar la puesta en escena de una manera única, algo que en manos de otros directores podría haber resultado en un enfoque completamente convencional.
La primera parte es sobresaliente. Sin embargo, en el momento en que el personaje de Affleck se involucra con una mafia de peleas callejeras, la película pierde fuerza y se torna más predecible.
Goldenberg se presenta como un narrador hábil, manteniendo un ritmo ágil en su ópera prima como director, similar al que exhibe en su labor como editor. Además, parece haber asimilado lecciones valiosas de los renombrados directores con los que ha colaborado.
Es una visión impactante y audaz sobre la explotación de las culturas de países en desarrollo, en particular las afrocaribeñas, pero presentadas de manera superficial y degradante debido al consumismo.
El realizador tiene un enfoque poco convencional hacia los documentales deportivos, lo que le permite crear obras creativas y originales, manteniendo intacto el espíritu de la narrativa competitiva.
Lo que se relata en esta historia trasciende el ámbito político, y no se limita a las etiquetas de derecha, centro o izquierda. Separa a los humanos de los monstruos, mostrando la clara distinción entre seres humanos y bestias.
Un excelente reparto en una película que al principio es difícil de seguir, pero que se desarrolla de manera efectiva, generando una sensación de autenticidad, humanidad y credibilidad.