En este juego, Peyrou se presenta como un comediante a lo Buster Keaton, un pedante pretencioso, un hombre melancólico con una vida enredada, un pensador ingenioso y único, o un típico embaucador argentino.
Este documental ofrece información invaluable para los amantes del cine, especialmente para aquellos que son fanáticos de un clásico atemporal del cine estadounidense, no limitándose solo al género de terror.
De manera sincera y honesta, la película retrata una etapa conflictiva de la historia colombiana e internacional, donde el cine no solo fue un testigo crucial, sino que también contribuyó a visibilizar injusticias.
Considero que esta película supera a la aclamada AMY, que aborda la vida de Amy Winehouse. Mientras ambas se centran en artistas complejas, esta última resalta el valor del arte por encima de las controversias.
La película ofrece una visión superficial de un tema que merece mayor profundidad. Aunque puede no resultar muy atractivo como documental, actúa como un testimonio de una cuestión que no se aborda con la frecuencia necesaria.
Me resulta claro el interés de Frenkel por el personaje de su película, pero no logro captar el tono ni la idea fundamental que se oculta tras su descripción.
La película de Mitchell es un homenaje a la lucha por la visibilidad, ofreciendo suficientes detalles y reflexiones valiosas incluso para quienes ya están familiarizados con la historia del cine afroamericano en Hollywood.
Zukerfeld utiliza a Walsh como medio para explorar no solo su propia producción artística, sino también para reflexionar sobre el cine clásico en su totalidad.
Que las imágenes en Super 8 predominan en el filme, aportando un toque nostálgico y poético que lo hace único, al igual que las escenas capturadas por el realizador.
Esta película ofrece un fascinante y minucioso vistazo a la vida y obra de esta talentosa dupla de director y actor, responsables de algunas de las obras más destacadas del cine en las dos últimas décadas.
Respetando la lógica de collage y exploración audiovisual actual de JLG pero sin sus más arriesgados y atrevidos recursos formales, es un excelente comentario sobre los inesperados cruces entre la imagen y la realidad.