Martel y “La ciénaga” son sin duda emblemáticas, no solo para Argentina, sino para el cine latinoamericano del siglo XXI. A lo largo del tiempo, han ganado aún más relevancia y reconocimiento.
Es un relato entrañable y, en ocasiones, peculiar que ofrece un reflejo sincero de una mujer que vive experiencias habituales en un momento de su vida poco esperado para ello.
La película presenta un impresionante trabajo fotográfico de Diego García, logrando que el público sienta intensamente el frío mortal que experimentan los personajes.
Con una premisa ingeniosa, un trío de excelentes actores y un guión astuto, la directora ha logrado una pequeña y entrañable joya que ofrece consuelo en estos tiempos difíciles y hostiles.
La película impacta por su sequedad y por la intimidad que logra con sus protagonistas en un tono que recuerda al primer cine de Ken Loach. Una gran obra que, con un final más sólido, podría haber alcanzado el estatus de clásico.
Es una película que ha sido inteligentemente concebida y estructurada para utilizar la puesta en escena de una manera única, algo que en manos de otros directores podría haber resultado en un enfoque completamente convencional.
Uno de los grandes aciertos de 'Chuva é Cantoria na Aldeia dos Mortos' es trabajar el borde de ese territorio minado sin jamás pisarlo, sin ceder nunca al pintoresquismo ni a la “pornomiseria”.
La obra se preocupa por no presentar las tradiciones indígenas de forma superficial o comercial, sino que busca narrarlas desde una perspectiva auténtica, basada en la vivencia y la esencia de su cultura.
CUATES… se distingue de otros documentales sobre la vida en pequeños pueblos por su excelente calidad cinematográfica y un notable esmero en la puesta en escena.
La primera parte es sobresaliente. Sin embargo, en el momento en que el personaje de Affleck se involucra con una mafia de peleas callejeras, la película pierde fuerza y se torna más predecible.