Los temas tratados son significativos, pero lo más destacado de la película es su esfuerzo por ofrecer una narrativa impactante y cautivadora, un objetivo que logra con frecuencia.
Con un enfoque en el realismo minimalista y la impresionante actuación de Romina Bentancur, Garibaldi construye en su ópera prima una narrativa basada en anécdotas que representa auténticamente un coming of age uruguayo.
La película se ve afectada por dos aspectos clave. Su estructura es tan meticulosa que carece de fluidez. Se percibe constantemente que el guión tiene un peso tan importante que lo demás solo sirve para resaltar visualmente lo que se expresa a través de las palabras.
La película se destaca por su capacidad de transmitir su mensaje sin discursos elaborados. A excepción de algunos momentos hacia el final, logra mostrar las situaciones y sus repercusiones políticas y económicas de manera efectiva y sin la necesidad de explicaciones exhaustivas.
Wenders ha presentado una obra sencilla, sincera y emotiva, que se arriesga a mostrar algo poco común en el cine actual: un hombre que, aunque no sea completamente feliz, encuentra la paz en su vida.
Con un elenco destacable y un considerable presupuesto, el prometedor director de KILL LIST y SIGHTSEERS parece desviarse de la trama y del potencial atractivo que podrían ofrecer los personajes, que en su mayoría resultan poco agradables.
Un filme que comienza como un drama psicológico un tanto previsible pero luego se va convirtiendo en un thriller erótico mucho más interesante y hasta bizarro.
La trama es bastante extraña y sugiere una puesta en escena caótica. Sin embargo, al optar por un enfoque más cercano al drama psicológico, la película no logra impactar como podría, lo que le quita valor.
Una película menor, es un plato desordenado y caótico. No es excesivamente pesada, pero carece de la personalidad que la chef anhela para su propuesta culinaria.
Inquietante apuesta por el terror psicológico, funciona muy bien como un intento de jugar en los límites del género y en los de la locura dejando que el horror se apropie de nuestros bienes más preciados.
No impone una lectura sobre los hechos, no es una película ni a favor ni en contra de las corridas de toros: muestra ese mundo en todos sus detalles, en su particular belleza y en su desagradable brutalidad. Es cine puro.
El filme se mantiene en la línea esperada para este tipo de historias, pero presenta personajes cautivadores y aborda sus circunstancias personales y familiares de manera convincente.
Es una comedia política única y ambiciosa que se adentra más en la forma y en la temática del racismo que la obra de Lee. Sin duda, es una de las películas políticas más entretenidas que hemos visto en bastante tiempo.