'Liverpool' evoca los 'anti-westerns' revisionistas, combinando la esencia de un clásico filme de cowboys amargos de Nicholas Ray con la estética visual del Terrence Malick de 'Badlands'.
Dauberman logra desarrollar momentos memorables, aunque el resultado final se siente como una obra secundaria que no aporta significativamente al legado de Stephen King y Tobe Hooper.
Harry Dean Stanton brilla al interpretar un personaje que evoca a otros de su trayectoria y a su propia vida. Se presenta un drama sutil, realista y melancólico, sin caer en el sentimentalismo.
AMAMA presenta momentos visualmente impactantes y poéticos, aunque también incluye algunas escenas que resultan redundantes. Es una reflexión conmovedora sobre la conexión con la tierra y la herencia cultural.
Drama realista con elementos de suspenso, similar a sus trabajos anteriores, que presenta diálogos prolongados, situaciones de violencia confusas y variados puntos de vista acerca de cómo reaccionar ante ellas.
Un film que explora los miedos más profundos. Aunque comienza con un enfoque honesto y naturalista, se adentra en melodrama, y su desenlace no logra igualar la calidad de lo que se presentó anteriormente.
Un retrato directo, íntimo y desgarrado, una experiencia cinematográfica intensa donde el enfoque humanista a menudo se ve eclipsado por la brutalidad del universo que presenta.
Con una premisa ingeniosa, un trío de excelentes actores y un guión astuto, la directora ha logrado una pequeña y entrañable joya que ofrece consuelo en estos tiempos difíciles y hostiles.
La película impacta por su sequedad y por la intimidad que logra con sus protagonistas en un tono que recuerda al primer cine de Ken Loach. Una gran obra que, con un final más sólido, podría haber alcanzado el estatus de clásico.
Es una película que ha sido inteligentemente concebida y estructurada para utilizar la puesta en escena de una manera única, algo que en manos de otros directores podría haber resultado en un enfoque completamente convencional.
CUATES… se distingue de otros documentales sobre la vida en pequeños pueblos por su excelente calidad cinematográfica y un notable esmero en la puesta en escena.
Goldenberg se presenta como un narrador hábil, manteniendo un ritmo ágil en su ópera prima como director, similar al que exhibe en su labor como editor. Además, parece haber asimilado lecciones valiosas de los renombrados directores con los que ha colaborado.