Una vez que Liman desata escenas cada vez más impactantes, la particularidad ingeniosa que caracterizaba a la película se va perdiendo ante la deslumbrante visualidad que envuelve a los protagonistas.
Existen situaciones entre los dos protagonistas que resultan ser realmente cómicas. Sin embargo, el inconveniente radica en que la película que los rodea parece estar dirigida por otro realizador, uno que no fue informado de que, al mismo tiempo, los protagonistas estaban creando una comedia.
En la Argentina se han realizado pocas películas de este tipo: masivas y populares, donde la acción, la comedia y la aventura están equilibradas y se respeta la inteligencia del espectador. Presenta secuencias memorables.
No busca convertirse en una pieza audiovisual particularmente innovadora, pero desde el inicio queda claro que la película es un llamado a la acción social y política, una suerte de campaña a favor del cuidado del medio ambiente.
La cuarta temporada de 'Succession' no comienza con estruendos espectaculares, sino que se presenta con la precisión característica que mezcla la negociación empresarial y la complejidad de la comedia humana que la acompaña.
Opera como una inteligente y curiosamente desafiante mirada al presente y al futuro a partir de un relato alejado, en lo formal, de cualquier tipo de realismo pero claramente insertado en el aquí, el ahora y, más que nada, en el futuro.
Ambos realizadores logran controlar a sus personajes y desarrollar un universo creíble a su alrededor que nunca se vuelve evidente ni estereotipado. Emplean las convenciones para construir un drama que se experimenta intensamente.
Se trata de uno de esos experimentos retro que funcionan como algo novedoso más que como nostalgia, ya que, en su combinación de influencias y modos, remite a un pasado que en realidad no existió jamás.
Posee momentos de innegable potencia mezclados con otros un tanto banales. Juega a enganchar al espectador como si estuviera viendo una comedia afroamericana farsesca y ampulosa.
Una película modélica, un ejemplo claro de que se puede hacer un cine popular e inteligente, potencialmente masivo pero no banal, relatos de suspenso y acción que no subestimen al espectador ni lo obliguen a desconectar.