Lo que queda claro en el filme es que, pese a esas enormes diferencias culturales, estilísticas y sociales, logra presentar una imagen íntima y personal de Jia, de sus filmes y del país.
Esa 'magia' es imposible de descifrar y el filme, previsiblemente, se queda corto en el intento. De todos modos, en el esfuerzo por ahondar en la vida de Elliott Smith consigue algunas perlas e historias que todo fan agradecerá.
Un poco como la personalidad de la escritora, es una película tan fastidiosa como fascinante, tan original como enervante, que no da tregua casi nunca. Toda una experiencia.
Tesla es un personaje fascinante y oscuro, caprichoso y brillante, inescrutable y genial. Y esas mismas características son las que tiene esta película que lo recuerda y homenajea en todas sus contradicciones.
Si bien las directoras transmiten su historia de manera clara y elocuente, muchos de los recursos que emplean son totalmente televisivos, banales y más que cuestionables.
Apasionante como trama y como documento personal, este vals de negación de la memoria colectiva revela un peligroso nacionalismo y un antisemitismo que parece no haber desaparecido del todo.
Un retrato inteligente de un personaje un tanto alejado de las convenciones del “músico de salsa” y alguien que tiene muy claro su lugar en el universo artístico iberoamericano.
Un film intrigante que no logra aprovechar completamente su compleja historia. La película presenta una interesante premisa y plantea preguntas que aún no tienen respuestas claras.
El documental muestra, a través de sesiones de terapia y autoayuda algo repetitivas, la figura fascinante e inolvidable de Cary Grant, un verdadero ícono del cine.
Luego de una primera parte clásica que respeta al máximo el modelo tradicional de las películas de boxeo, la segunda mitad se torna más predecible y rutinaria, con escenas que no logran funcionar adecuadamente.
Es interesante compararla con la fallida LIFE, con la que tiene muchos puntos dramáticos en común, pero a la que esta supera por inteligencia, sutileza y humanidad.
En esa relación de amor y odio hacia Jobs y su empresa radica lo más fascinante del filme, que retrata a Jobs como un hombre tanto cruel como visionario.